PSORIASIS Y DEPORTE

Maria CasasPor Creado: 21/02/2017 0 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

PSORIASIS Y DEPORTE

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel bastante frecuente en torno a la cual se ha creado una gran cantidad de mitos y estigmas, lo que ha provocado que los pacientes que la sufren suelan llevar un estilo de vida sedentario. Por ello, agradeciendo en primer lugar a Javier Álvarez, estudiante de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, su ayuda para la elaboración de este artículo, vamos a desmitificar algunas de estas creencias y a explicar los beneficios que trae el deporte a las personas que padecen esta enfermedad.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de origen autoinmune con manifestaciones importantes en la piel, pero que además puede alterar otras partes del organismo e incluso a la salud emocional.

Lo que ocurre es que el sistema inmunitario ataca nuestras células al no reconocerlas como propias, dando lugar a una reacción inflamatoria que se puede cronificar en el tiempo y afectar a pequeñas regiones o a extensiones de piel importante.

ESTRUCTURA DE LA PIEL

Recordamos que la piel se encuentra formada por:

Epidermis.

• Membrana basal.

• Dermis.

• Hipodermis.

• Anejos cutáneos.

Nos vamos a centrar en la epidermis para entender la fisiopatología de la enfermedad. Es la capa superficial de la piel que cubre por completo la superficie corporal. A su vez, es la capa de células más dinámica del organismo, estando en constante reproducción y renovándose con gran facilidad y frecuencia. Está formada por cuatro capas: (Arenas et al., 2004).

PSORIASIS capa• Capa basal.

• Capa espinosa.

• Capa granulosa.

• Capa cornea.

Las células van evolucionando de la capa basal hasta la córnea, y una vez llegan ahí se eliminan permitiendo así la “renovación de la piel”. Este proceso dura de 21 días a 1 mes (Arenas et al., 2004).

 

¿QUIÉN PADECE PSORIASIS? ¿CÓMO SE PRODUCE?

Se postula que en individuos con una cierta predisposición genética, la actuación de una serie de factores ambientales podrían desencadenar la enfermedad. Algunos de estos factores son:

• Infecciones crónicas.

• Traumatismos (heridas, golpes, quemaduras solares, etc.).

Obesidad.

Consumo de alcohol.

• Enfermedades reumatológicas

• Alteraciones hormonales.

Estrés.

Los factores anteriormente mencionados en un individuo predispuesto genéticamente, pueden producir la activación de células especializadas del sistema inmune conocidas como “Linfocitos T”, así como de queratinocitos, dando lugar a la síntesis de citoquinas por parte de ambos.

Estas citoquinas son unas moléculas que funcionan como “mensajeros químicos” y serían los responsables de desencadenar una respuesta inflamatoria en la dermis. Es decir, nuestras células inmunes liberan unas sustancias que provocan una reacción en la piel.

Esto va a ocasionar una proliferación de las células epidérmicas, produciendo una descamación de la piel a un ritmo mucho más acelerado del que debería. “Se genera piel nueva demasiado rápido”. Como consecuencia se forman unas placas en la piel descamativas (que se desprenden) e inflamadas. Sus localizaciones más frecuentes son: codos, rodillas, cuero cabelludo, espalda y nalgas (Panzeri et al., 2009).

PSORIASIS desarrollo
Figura 1: Desarrollo de la enfermedad psoriásica. Resumen del mecanismo de formación de placas a través de un proceso inmunomediado. (Fernández et al., 2015).

PSORIASIS zonas

¿EN QUE NOS PUEDE BENEFICIAR EL DEPORTE?

Esta enfermedad tiene un curso crónico y actualmente no tiene cura, tan solo se pueden tratar los brotes con diversas cremas y tratamientos médicos. El deporte permite actuar sobre algunos de los factores ambientales que producen la enfermedad o que la empeoran (Lamas et al., 2016).

A su vez, y como ya hemos visto a lo largo de múltiples artículos del blog, se ha visto una mejoría importante de la calidad de vida de los que lo realizan por los siguientes motivos:

1. Prevención de la obesidad: El deporte permite evitar el aumento de peso en estas personas, la cual está relacionada con un mayor número de brotes de la enfermedad, así como mayor extensión de las placas (Carrascosa et al., 2012). Se ha visto que sobre todo en gente obesa se produce un aumento de oxidantes y moléculas proinflamatorias que empeoran la progresión de la enfermedad.

2. Ayuda a fortalecer el sistema inmunológico: Puesto que está directamente relacionado con la patogénesis de la enfermedad, esto sería beneficioso. Fundamentalmente se produce una mayor activación de leucocitos y una mejor distribución por el organismo gracias a un flujo vascular (Lamas et al., 2016).

3. Reactivación del metabolismo: Se produce una activación de la musculatura corporal, liberación de hormonas, y mejoran tanto la glucemia como los niveles de lípidos en sangre, además de que se fortalecen el sistema cardiovascular y respiratorio.

4. Reducción del estrés: Es un factor que también está íntimamente relacionado con la aparición más frecuente de placas en los pacientes, así como de mayor tamaño. Generalmente, los pacientes asocian una mayor aparición de placas a periodos de su vida en los que tienen mayor carga de trabajo, exámenes, etc. (Hunter et al., 2013). Incorporar el deporte a la rutina diaria puede ayudar a manejar positivamente esta situación, dado que diversos estudios (Gutiérrez et al., 2004) han demostrado que el deporte permite reducir los índices de estrés en aquellos que lo ejercen de forma regular, así como presentar muchos otros beneficios como la mejoría de ciertas patologías como la depresión o el neuroticismo, aunque los mecanismos fisiopatológicos no estén del todo descritos (Gutiérrez et al., 2004).

5. Mejora de la autoestima: Es frecuente que las personas con esta enfermedad se avergüencen de sus placas y sean estigmatizados por las mismas. No hay que subestimar la salud emocional de estas personas, la cual puede mejorar con la inclusión de ejercicio a su rutina. Además, el deporte produce liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen aún más a mejorar nuestro estado de ánimo y además funcionan como “ansiolíticos naturales”.

PSORIASIS corazon

RECOMENDACIONES A LA HORA DE HACER EJERCICIO CON PSORIASIS

1. Realizar deporte al aire libre, puesto que se ha demostrado que la exposición al sol tiene un efecto positivo sobre las placas y la aparición de brotes. De hecho, algunos de los tratamientos médicos en la psoriasis utilizan fototerapia, la cual ha demostrado beneficios importantes en bastantes pacientes (Koo et al., 1999).

2. Intentar evitar las piscinas con cloro puesto que pueden provocar una mayor sequedad de la piel, el agua salada es preferible siempre.

3. Llevar las placas a ser posible aireadas o en todo caso protegerlas de cualquier tipo de ropa deportiva o de otro tipo que pueda provocar rozaduras en las mismas. Evitar llevarlas “ocultas” por miedo al estigma pues podríamos provocar lesiones por el contacto con ciertas prendas o mayor descamación.

4. Elegir una actividad deportiva que nos motive, para evitar caer en la rutina o que se convierta en una obligación más. Se ha visto que es mucho más importante la constancia que el tipo de deporte específico que se practique, por lo que mejor que sea algo que nos guste y con lo que disfrutaremos.

5. El sudor puede producir cierto picor. Nunca rascarse, ignorarlo o llevar una toalla húmeda para aliviarlo presionando sobre la placa con ella.

6. Tras la sesión de ejercicio ducha con agua templada, no caliente para evitar la irritación de la piel, y después aplicar hidratación o cremas específicas pautadas por el dermatólogo para que no se nos reseque la piel.

Es muy importante mantener la hidratación en toda la piel, pero fundamentalmente en las partes de nuestro cuerpo con placas, o en aquellas zonas en las que nos suelan salir. Esto es relevante puesto que al ser un proceso “descamativo” minimiza los efectos del mismo, así que debemos evitar que estas áreas queden “secas” en la medida de lo posible.

7. ¿Cuánto deporte debería hacer? La recomendación para la mayoría es realizar al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de alta intensidad a la semana, repartidas en sesiones de mínimo 20 minutos de duración (ACSM, 2013).

PSORIASIS deporte

DESMITIFICANDO LA PSORIASIS

Para terminar, vamos a eliminar algunos mitos que podemos escuchar a día de hoy y que pueden ser perjudiciales.

• La psoriasis NO es contagiosa, es un proceso inflamatorio e inmunomediado, en ningún momento participa ninguna clase de patógeno (virus, bacteria etc.). Por lo tanto, no se puede transmitir a otra persona aun teniendo contacto directo con las placas.

• El deporte ES beneficioso con la higiene adecuada.

• La exposición al sol es muy recomendable, muchos tratamientos utilizan rayos ultravioleta para el tratamiento de la psoriasis, y se ha visto que el mero hecho de irse de vacaciones a la playa puede tener efectos muy notables en la enfermedad (Koo et al., 1999).

• La psoriasis NO desaparece, tiene periodos en los que podemos no tener placas, pero puede volver a aparecer con los años o incluso décadas (Panzeri et al., 2009). Hay una gran variabilidad entre las personas que padecen la enfermedad, en algunos casos podemos tener placas solo durante unos meses, mientras que otras personas las sufrirán de forma constante durante toda su vida. Esto se debe a la gran variedad de mecanismos distintos que producen la patología.

NO es solo una enfermedad de la piel. Es un proceso que puede afectar a prácticamente todos los órganos, sin embargo, la manifestación más “visible” y común se produce en la piel.

NO es una enfermedad rara, la padece alrededor del 2-3% de la población mundial (Ramirez et al., 2015), de los cuales menos de la mitad buscan tratamiento, de ahí que un objetivo importante sea informar para que se dejen de tener estigmatizadas a estas personas.

Referencias

• American College of Sports Medicine. (2013). ACSM’s guidelines for exercise testing and prescription. Lippincott Williams & Wilkins.

• Arenas R. (2004). Atlas de Dermatología. México: Tercera edición, págs.491-9.

• H.J.A. Hunter, C.E.M. Griffiths y C.E. Kleyn. (2013 Nov). Does psychosocial stress play a role in the exacerbation of psoriasis?. British Journal of Dermatology, 169(5), 965-74.

• Ivanna Muriel Lamas. (2016). Ejercicio físico y psoriasis. 28/12/2016, de Webconsultas Sitio web: http://www.webconsultas.com/ejercicio-y-deporte/ejercicio-y-enfermedad/como-ayuda-el-ejercicio-fisico-en-el-control-de-la

• J.M. Carrascosa , V. Rocamorab, R.M. Fernandez-Torresc, R. Jimenez-Puyad, J.C. Morenod, N. Coll-Puigserverb, E. Fonsecac. (2012). Obesidad y psoriasis: naturaleza inflamatoria de la obesidad, relación entre psoriasis y obesidad e implicaciones terapéuticas. Actas Dermo-Sifiliográficas, 105, 31-44.

• Jordá E. (1994). Psoriasis. Actualizaciones temáticas en dermatología. Madrid. España: Ediciones Manaus, págs. 7-9.

• Koo JY. (1999). Current consensus and update on psoriasis therapy: a perspective from the U.S. J Dermatol, 26, 723–33.

• Luis Carlos Ramírez, Margarita María Velásquez. (2015). Aspectos de la IL-17 en la inmunopatogénesis de la psoriasis: un nuevo blanco terapéutico. Asociación Colombiana de Dermatología, 23:1, 61-68.

• Marta Fernandez, Nekane Lauzirika. (2015). La Psoriasis afecta al 50% de los Pacientes en su vida laboral e íntima. 28/12/2016, de Acción Psoriasis Sitio web: https://saludentuvida.com/2015/04/30/la-psoriasis-afecta-al-50-de-los-pacientes-en-su-vida-laboral-e-intima/

• Melchor Gutiérrez. (2004). El valor del deporte en la educación integral del ser humano. Revista de Educación, 335, 105-126.

• Panzeri, RL. (2009). Interpretación del mecanismo fisiopatogénico de la psoriasis. Rev. argent. dermatol. Vol.90, n.3, págs. 118-132.

• Puigneró V., Barbany J.R. (1995). Efectos de la actividad física y el entrenamiento sobre las diversas expresiones de los mecanismos de defensa inmune. Apunts: Educación física y deportes, ISSN 1577-4015, Nº 39, págs. 111-120.

Dejar una respuesta