SUPLEMENTACIÓN CON PROBIÓTICOS PARA EL RENDIMIENTO DEPORTIVO Y LA SALUD

Por Creado: 5/08/2021 0 Comentarios Artículos relacionados :

Las molestias gastrointestinales durante el ejercicio de alta intensidad son bastante frecuentes y un factor limitante del rendimiento deportivo, ya que pueden provocar que el deportista baje su rendimiento o que tenga que retirarse del todo de la competición o entrenamiento [1].

En este artículo hablaremos sobre la suplementación con probióticos para el rendimiento deportivo y la salud, así como por qué deben usarse y cuáles son las recomendaciones al consumirlos.

¿POR QUÉ USAR PROBIÓTICOS?

Parece ser que la suplementación con probióticos podría reducir la frecuencia, severidad y/o duración de las afecciones gastrointestinales [2-6]. Así, el Instituto Australiano del Deporte (Australian Institute of Sport, AIS), clasifica a los probióticos en suplementos pertenecientes a la categoría A (evidencia consensuada), es decir, como suplementos aprobados o con evidencia científica suficiente cuyo uso puede proporcionar al atleta beneficios en su rendimiento [7].


En deportes de resistencia y a intensidades superiores al 70% del VO2 máx., se produce una fuerte reducción del flujo sanguíneo en la zona digestiva, distribuyéndose la sangre principalmente hacia músculo esquelético y corazón. Esta redistribución del flujo sanguíneo y, por lo tanto, la isquemia gastrointestinal producida, es la principal causa de náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y sangre en las heces [1].

Todo ello unido a un estado de posible deshidratación, aumentan los problemas gastrointestinales, y son uno de los problemas habituales en los deportes de resistencia.


La isquemia provoca un daño en la mucosa gastrointestinal, aumentando la permeabilidad de la pared gastrointestinal y la pérdida de sangre, provocando alteraciones de la microbiota protectora gastrointestinal y generando endotoxinas [3] (Figura 1). Las endotoxinas son radicales libres susceptibles a peroxidación y, por tanto, a formación de especies reactivas de oxígeno (ROS) que pueden provocar daño a otros componentes celulares.

 flujo sanguíneo en deportes de resistencia

Figura 1. En deportes de resistencia y a intensidades superiores al 70% del VO2 máx., se produce una fuerte reducción del flujo sanguíneo en la zona digestiva, distribuyéndose la sangre principalmente hacia músculo esquelético y corazón. Esta redistribución del flujo sanguíneo da lugar a isquemia gastrointestinal que facilita la ruptura de la continuidad en las barreras protectoras (flechas naranjas).


Los suplementos o alimentos que contienen probióticos modulan la flora microbiana intestinal (población bacteriana que habilita en el tracto gastrointestinal), proporcionando una mejora del intestino y la función intestinal, minimizando así las posibles enfermedades o molestias gastrointestinales que puedan surgir durante la práctica de ejercicio de alta intensidad [2-6]. De esta manera, podemos hacer que los entrenamientos sean de máxima calidad y que el deportista rinda a su máximo nivel.

Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficio a la salud [4]. Dichos microorganismos afectan de forma beneficiosa al desarrollo de la flora microbiana en el intestino. A su vez, la flora microbiana está estrechamente relacionada con el sistema inmune, por lo que los probióticos podrían modular indirectamente cambios en el sistema inmunológico.


Los probióticos más utilizados son bacterias lácticas, especialmente los del género Lactobacillus (utilizados en la fermentación de alimentos) y Bifidobacterium (gérmenes anaerobios estrictos), aunque también se emplean microorganismos no bacterianos, como Saccharomyces boluardii (levadura no patógena) y bacterias no patógenas como Streptococcus termophilus y Escherichia coli [5,6].


No obstante, las especies más estudiadas en deportistas y personas activas son Lactobacillus casei, L. fermentum. L. acidophilus y L. rhamnosus [2,6]. Esto quiere decir que las cepas que utilizaríamos en el contexto deportivo deberían de tener al menos estas cuatro cepas.

Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficio a la salud, afectando positivamente al desarrollo de la flora microbiana en el intestino. Las especies más estudiadas en deportistas y personas activas son Lactobacillus casei, L. fermentum. L. acidophilus y L. rhamnosus, por lo que, en caso de usarse suplementación con probióticos en este colectivo tan afectado por molestias gastrointestinales, los suplementos deberían contener, al menos, estas cuatro cepas.

PROBIÓTICOS PARA EL ESTRÉS EMOCIONAL DEL DEPORTISTA

Según el artículo Exercise-induced stress behavior, gut-microbiota-brain axis and diet: A systematic review for athletes [8]la fatiga, las alteraciones del estado de ánimo, el bajo rendimiento y el malestar gastrointestinal son comunes entre los atletas durante el entreno y la competición. Las demandas psicosociales y físicas durante el ejercicio intenso pueden iniciar una respuesta al estrés activando los ejes simpático-adreno-medular y hipotalámo-hipófiso-adrenal (HPA) lo que resulta en la liberación de estrés y hormonas catabólicas, citoquinas inflamatorias y moléculas microbianas.

El intestino es la casa de trillones de microorganismos que tienen un papel fundamental en muchos aspectos de la biología humana incluyendo el metabolismo, la función endocrina, neuronal e inmune. Se cree que el microbioma intestinal y su influencia en el comportamiento del huésped, la barrera intestinal y la función inmune son un aspecto crítico del eje cerebro-intestino (Figura 2).

Las evidencias que estamos mencionando muestran que hay una alta correlación entre el estrés físico y emocional durante el ejercicio y los cambios en la composición de la microbiota gastrointestinal. A causa de la considerable complejidad de las respuestas de estrés en los atletas de élite (desde el intestino permeable hasta el aumento del catabolismo y la depresión), la definición de regímenes de dieta estándar es difícil.

Por eso, es interesante percatarse de que algunos datos experimentales preliminares obtenidos de estudios que utilizan probióticos muestran algunos resultados interesantes que indican que la microbiota actúa como un órgano endocrino, por ejemplo, secretando serotonina, dopamina u otros neurotransmisores, y pueden controlar y revertir las alteraciones del eje intestino-cerebro en atletas.

Eje intestino-cerebro. Probióticos para el rendimiento deportivo.

Figura 2. Eje intestino-cerebro. Existen varios mecanismos a través de los cuales la disbiosis intestinal puede afectar la funcionalidad del cerebro; estos incluyen el aumento de la permeabilidad intestinal, la producción de citoquinas proinflamatorias y quimiocinas, y la síntesis de compuestos tóxicos, neuropéptidos y sus respectivos precursores. La modificación de la permeabilidad permite el paso de todas estas moléculas a la circulación sanguínea y la barrera hematoencefálica. En consecuencia, se genera una posible afectación en procesos de neurogénesis, neurotransmisión y neuroinflamación.

Lo que es preocupante es que las recomendaciones dietéticas para atletas de élite se basan principalmente en un bajo consumo de polisacáridos de plantas, lo que está asociado con una diversidad y funcionalidad de microbiota reducida (por ejemplo, menos síntesis de subproductos como ácidos grasos de cadena corta y neurotransmisores).

Como estamos viendo, a medida que más atletas de élite padecen condiciones psicológicas y gastrointestinales que pueden vincularse con el intestino, es posible que sea necesario incorporar la microbiota terapéuticamente en las dietas de los atletas.

CANTIDAD DIARIA RECOMENDADA Y FUENTES DE PROBIÓTICOS

Aunque no hay consenso en relación a la dosis óptima que deben tener los suplementos con probióticos para provocar los efectos beneficiosos, las dosis actuales oscilan en rangos de 108 a 1011 unidades formadoras de colinias (UCF) por día, empezando el tratamiento con probióticos al menos con 14 días de antelación a un viaje, evento o competición, para que haya tiempo suficiente para la colonización de las bacterias en el intestino [2].

Los probióticos se pueden tomar bien a través de preparados farmacológicos como cápsulas y/o polvos, o bien a través de alimentos. Los alimentos más comunes ricos en probióticos son la leche fermentada o yogur (siempre que contenga lactobacillus y bifidobacterias), el kéfir y verduras fermentadas como el chucrut (col fermentada) o encurtidos (Figura 3). No obstante, por ejemplo, después de un tratamiento con antibióticos donde hay un barrido de la flora, no sería quizá suficiente los probióticos de origen alimentario y necesitaríamos suplementar para renovar la flora rápidamente.

Si bien es cierto que los alimentos más utilizados para la administración de probióticos son los lácteos, los nuevos avances en microbiología y tecnología de alimentos están permitiendo la incorporación de estos microorganismos a productos tan variados como jugos, helados, cereales, barritas nutritivas, soja, queso, mantequilla, leche en polvo, mayonesa, chocolate y galletas.

Alimentos ricos en probióticos para el rendimiento deportivo.

Figura 3. Ejemplos de alimentos ricos en probióticos.

Por último, para potenciar el efecto de los probióticos, podríamos ingerir estos junto con los prebióticos [4,6]. Los prebióticos se definen como ingredientes de los alimentos que están compuestos por hidratos de carbono no digeribles (resistentes a la digestión) y que tienen un efecto beneficioso en la salud del huésped. Los prebióticos atraviesan todo el aparato digestivo hasta la parte final del intestino, donde son fermentados por las bacterias (probióticos) para producir ácidos grasos de cadena corta (como butirato, propionato y acetato), dando como resultado cambios en la composición y actividad de la microbiota intestinal, aportando beneficios para la salud del huésped. Dicho de forma más coloquial, se trata de alimentos para los probióticos (cepas vivas).

CONCLUSIONES

De momento se puede decir que los suplementos con probióticos son seguros y pueden reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales durante periodos de entrenamiento intenso o competición. No obstante, no se puede afirmar que la toma de probióticos mejore el rendimiento deportivo, sino más bien que previene que el rendimiento decaiga por problemas gastrointestinales.

Los alimentos más comunes ricos en probióticos son la leche fermentada o yogur (siempre que contenga lactobacillus y bifidobacterias), el kéfir y vegetales fermentados como el chucrut (col fermentada) o encurtidos.

Bibliografía y referencias

  1. de Oliveira, E. P., Burini, R. C., & Jeukendrup, A. (2014). Gastrointestinal complaints during exercise: prevalence, etiology, and nutritional recommendations. Sports Medicine44(1), 79-85.
  2. Pyne, D. B., West, N. P., Cox, A. J., & Cripps, A. W. (2015). Probiotics supplementation for athletes–clinical and physiological effects. European journal of sport science15(1), 63-72.
  3. Duarte, V. X., & Giménez-Sánchez, J. (2015). Estrategias de suplementación y función gastrointestinal en atletas de resistencia. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética19(3), 167-174.
  4. Guarner, F., Khan, A. G., Garisch, J., Eliakim, R., Gangl, A., Thomson, A., … & Lemair, T. (2011). Guía Práctica de la Organización Mundial de Gastroenterología: Probióticos y prebióticos. Organización Mundial de Gastroenterología. 22p.
  5. Möller, G. B., da Cunha Goulart, M. J. V., Nicoletto, B. B., Alves, F. D., & Schneider, C. D. (2019). Supplementation of probiotics and its effects on physically active individuals and athletes: systematic review. International journal of sport nutrition and exercise metabolism29(5), 481-492.
  6. Calero, C. D., Rincón, E. O., & Marqueta, P. M. (2020). Probiotics, prebiotics and synbiotics: useful for athletes and active individuals? A systematic review. Beneficial microbes11(2), 135-149.
  7. Australian Institute of Sport (2021). Position Statement. Supplements and sports foods in high performance sport. Recuperado de https://cutt.ly/QmO8RbU a 10 de julio de 2021.
  8. Clark, A., & Mach, N. (2016). Exercise-induced stress behavior, gut-microbiota-brain axis and diet: a systematic review for athletes. Journal of the International Society of Sports Nutrition13(1), 1-21.