MÚSICA PARA ENTRENAR. UN ALIADO INNEGOCIABLE

Mario MuñozPor Creado: 7/09/2020 0 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

La música es un gran elemento motivador y ello está fuera de toda duda incluso sin una perspectiva científica que lo apoye. De hecho, para muchas personas es, a menudo, un componente no negociable de su entrenamiento, tanto que no es raro entrar a un gimnasio y ver a la inmensa mayoría de gente con auriculares deportivos, además de la que posiblemente esté sonando en el propio gimnasio (y nos guste más o menos), pero ¿qué tiene la música que nos hace engancharnos a ella y nos anima a entrenar?

Podría ser el hecho de que la música tiene el poder de hacerte feliz cuando estás triste, enérgico cuando estás cansado, y la capacidad de convertir un buen ejercicio en uno excelente. No es de extrañar que uno de los principales expertos mundiales en la psicología de la música para hacer ejercicio la llame «un tipo de droga legal para mejorar el rendimiento».

En este artículo, analizaremos todas las diferentes formas en que la música puede mejorar tu entrenamiento.

música entrenamiento

RAZÓN Nº1. PROPORCIONA UN ESCAPE

Un estudio de 2013 [1], asoció la música a un hábito humano, cuanto menos enigmático, que se consolidaba en los sentimientos de autoconciencia, mejora de relaciones sociales y en la regulación del estado de ánimo. En base a ello, se encontró que la música proporcionaba una vía de escape para que las personas ignoraran sus circunstancias actuales y escaparan del mundo real por un tiempo.

Junto con el ejercicio, esto puede ser un medio beneficioso para aliviar el estrés de cualquiera que esté pasando por un momento difícil. La próxima vez que vayas a hacer ejercicio, no olvides los auriculares para desconectar aún más, si cabe, de tu realidad; si bien es cierto que a medio plazo quizás deberías reflexionar sobre cómo cambiar esa realidad, quizás, indeseada.

RAZÓN Nº2. TE HACE CORRER MÁS RÁPIDO

Una investigación llevada a cabo en 2017 [2] investigó cómo afectaba la música a 26 corredores recreativos para ver si escucharla con un conteo de bpm (beats por minuto) entre 130 y 200 los haría acelerar o disminuir la velocidad. Descubrieron, como más de uno hemos podido experimentar en nuestros propios entrenamientos, que los corredores aumentaban o disminuían la cantidad de pasos por minuto (frecuencia de carrera) para mantener el ritmo de la música, lo que ha permitido concluir que la música con un ritmo por minuto de 160 a 180 bpm puede ser ideal para mejorar el rendimiento al correr [2,3].

La música con un ritmo de 160 a 180 bpm puede ser ideal para mejorar el rendimiento corriendo.

Por tanto, no olvides tu lista de reproducción más acelerada la próxima vez que tengas pensado “darle caña” a una carrera.

RAZÓN Nº3. FACILITA UN ENTRENAMIENTO DURO

Todos sabemos instintivamente que una buena lista de reproducción puede facilitar incluso los entrenamientos más agotadores, pero hay investigaciones que respaldan este sentimiento.

Por ejemplo, un estudio [4] encontró que escuchar música hacía que el ejercicio fuera más placentero, y algunos otros [5], que escuchar una lista de reproducción que disfrutes también puede ayudar a disminuir la dificultad que cree que tiene el entrenamiento durante el ejercicio de intensidad baja y moderada.

Además, los investigadores también notaron que cuanto más tiempo hacían ejercicio los participantes del estudio, más poderosos eran los efectos de la música. No es de extrañar que la música se haya sentido como un superpoder cada vez que te has abierto paso a través de un entrenamiento demandante.

música placentera
Handsome young smiling sporty man listening to music in gym

RAZÓN Nº4. TE AYUDA A SUPERAR TUS LÍMITES

Siguiendo con la corriente anterior, la música también puede ayudarte a trabajar más duro durante más tiempo y/o mucho más intenso en el mismo intervalo temporal que sin música, lo que permite superar nuestros propios límites [6,7]. 

Esto se debe a que permite centrar tu atención en la música y el propio conteo del ritmo mientras que, paralelamente, se ignora parte de la fatiga (atención selectiva). Sin embargo, algún que otro estudio [8] muestra que este efecto solo funciona hasta cierto punto y que al hacer ejercicios de alta intensidad en su zona anaeróbica este efecto se anula.

RAZÓN Nº5. PUEDE CALMARTE

De la misma manera que la música de alto tempo puede empujarte a trabajar más duro durante más tiempo, la música de ritmo más lento puede hacer lo contrario y ayudar a reducir la frecuencia cardíaca después de hacer ejercicio o reducir los nervios previos a una competición [9].

Esto lo convierte en el complemento perfecto para la vuelta a la calma posterior al entrenamiento o también para una sesión de yoga, meditación, equilibrio… en las que la frecuencia cardíaca se mantenga en un rango agradable y no demasiado excitado.

música relajante

RAZÓN Nº6. MEJORA LA COORDINACIÓN

¿Alguna vez has notado que una línea de base contundente podría hacer que una clase dirigida sea más fácil de seguir? Resulta que esto se debe a que escuchar música te anima a moverte más rítmicamente [10].

Las investigaciones muestran que esto se debe a que escuchar música que nos gusta aumenta la actividad eléctrica en el cerebro relacionada con la coordinación [6,11], lo que hace que los movimientos complejos o el manejo de su instructor se sientan más fáciles y naturales.

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Estamos seguros de que ahora no necesitas convencerte de lo poderosa que puede ser la música cuando haces ejercicio. No solo puede permitirte entrenar por más tiempo, sino que también puede ayudarte a mejorar la calidad de ese tiempo, superar tus límites y recuperarte más rápidamente.

La música puede ayudarte a mejorar la calidad del tiempo de entrenamiento, a extender ese tiempo, superar tus límites y recuperarte más rápidamente.

Todo lo que queda por hacer ahora es preparar tu lista de reproducción para el próximo entrenamiento y que nos indiques en comentarios cuáles son tus canciones innegociables para realizar cualquier tipo de ejercicio.

Bibliografía y referencias

1. Schäfer, T., Sedlmeier, P., Städtler, C., & Huron, D. (2013). The psychological functions of music listening. Frontiers in psychology, 4, 511.

2. Buhmann, J., Moens, B., Lorenzoni, V., & Leman, M. (2017). Shifting the musical beat to influence running cadence. In 25th Anniversary Conference of the European Society for the Cognitive Sciences of Music (ESCOM) (pp. 27-31).

3. Bood, R. J., Nijssen, M., Van Der Kamp, J., & Roerdink, M. (2013). The power of auditory-motor synchronization in sports: enhancing running performance by coupling cadence with the right beats. PloS one, 8(8), e70758.

4. Jones, L., Karageorghis, C. I., & Ekkekakis, P. (2014). Can high-intensity exercise be more pleasant? Attentional dissociation using music and video. Journal of Sport and Exercise Psychology, 36(5), 528-541.

5. Bigliassi, M., Karageorghis, C. I., Wright, M. J., Orgs, G., & Nowicky, A. V. (2017). Effects of auditory stimuli on electrical activity in the brain during cycle ergometry. Physiology & behavior, 177, 135-147.

6. Bird, J. M., Hall, J., Arnold, R., Karageorghis, C. I., & Hussein, A. (2016). Effects of music and music-video on core affect during exercise at the lactate threshold. Psychology of Music, 44(6), 1471-1487.

7. Karageorghis, C. I. (2016). Applying music in exercise and sport. Human Kinetics.

8. Karageorghis, C. I., & Priest, D. L. (2012). Music in the exercise domain: a review and synthesis (Part I). International review of sport and exercise psychology, 5(1), 44-66.

9. Karageorghis, C., & Priest, D. L. (2008). Music in sport and exercise: An update on research and application. The Sport Journal, 11(3).

10. Thakare, A. E., Mehrotra, R., & Singh, A. (2017). Effect of music tempo on exercise performance and heart rate among young adults. International journal of physiology, pathophysiology and pharmacology, 9(2), 35.

11. Kornysheva, K., von Cramon, D. Y., Jacobsen, T., & Schubotz, R. I. (2010). Tuning‐in to the beat: Aesthetic appreciation of musical rhythms correlates with a premotor activity boost. Human brain mapping, 31(1), 48-64.