EL EJERCICIO EXCLUSIVAMENTE AERÓBICO SE HA ACABADO

raulPor Creado: 13/11/2017 2 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

EL EJERCICIO EXCLUSIVAMENTE AERÓBICO SE HA ACABADO

Es obvio que la práctica deportiva y la ciencia están estrechamente ligadas. No obstante, debido a la cantidad de ciencias de las que ha de nutrirse el deporte, su tardía irrupción en el mundo académico y la cantidad de lagunas que presenta el plan de estudios propio de la licenciatura o grado, hace que muchos de los que nos dedicamos a esto, tengamos grandes carencias en aspectos básicos, entre ellos, la bioquímica. Dicho esto, aprovecho para adelantarme y matizar, que si bien debemos tener claros los fundamentos, no hemos de ser expertos. Por otra parte, también es de justica expresar, que una vez reconocidas las limitaciones personales y habiendo lanzado una puya a la formación oficial que recibimos, toda la culpa no es nuestra.

A la realidad mencionada, se une otra que todavía añade más leña al fuego de la confusión. Hablo de la enorme cantidad de términos y nomenclatura diferente para expresar determinados conceptos, a veces por una situación lógica de falta de información e investigación (no se puede nombrar lo que aún no se conoce) y otras, por el fuerte arraigo de ciertas concepciones. Además, y esto es reflexión personal, en vez de intentar llegar a un consenso que nos ayude a entendernos, parece existir una competición de ego académico por ver quién impone su ley. No obstante, esto último es otro tema para discutir en ambiente más distendido que no procede aquí y ahora.

AERÓBICO VERSUS ANAERÓBICO

Bien, una vez entrados en materia, vamos a lo que de verdad nos atañe en este artículo, que es arrojar algo de luz sobre dos de esos confusos términos, aeróbico versus anaeróbico. Desde el punto de vista de la bioenergética, parece conocerse bien el funcionamiento del aporte energético durante el ejercicio, por lo que no debería haber lugar a muchas dudas. No obstante, desde el ámbito didáctico y los textos específicos, sí existe un fuerte apego a la clasificación del ejercicio como aeróbico-aneróbico cuando quizá esto no sea lo más correcto.

Profundizando en la bibliografía encontramos una interesante revisión de Chamari y Padulo [1]. En ella, y de forma sencilla, abogan por una clarificación, ya que incluso en investigaciones de una alta calidad, los términos de aeróbico y anaeróbico se siguen usando por los científicos del deporte de manera ambigua.

aeróbico vs

Para hacerse una idea de lo complejo que es a veces leer y entender ciencia cuando uno no está dentro de un laboratorio, os dejaré el siguiente dato que podéis encontrar dentro del artículo [1]: hasta el año 2014, 14,883 y 6,136 artículos se publicaron en Pubmed con los términos aeróbico y anaeróbico respectivamente [1]. Lo curioso de esto, no es la cantidad, sino que muchos de ellos no hacen alusión al mismo concepto fisiológico. Se intenta segregar el ejercicio o a las distintas pruebas deportivas en uno u otro extremo (aeróbico/anaeróbico) cuando esto realmente no ocurre, es decir, que ninguno de estos sistemas actúa de manera independiente y siempre estaremos obteniendo energía de todas las vías (imagen 1). Lo único que cambiará, es la contribución de cada sistema uno en función de la intensidad. Como dicen Baker et al [2]:

“No hay duda de que cada uno de los sistemas (aeróbico o anaeróbico) es el más adecuado para proporcionar energía a un tipo de evento o actividad, sin embargo, esto no implica exclusividad”.

aeróbico contribución

SISTEMA DE LOS FOSFÁGENOS O ANAERÓBICO ALÁCTICO (ATP Y PCR]

La actividad física intensa o de muy corta duración (1-6 segundos) requiere energía inmediata, aunque esta se agota pronto. Esta energía, proviene casi exclusivamente del ATP disponible y de su resíntesis a través de las fuentes de fosfato o fosfágeno de alta energía intramuscular (Fosfocreatina o PCr) [3].

La fosfocreatina ayuda a la formación de ATP sin la necesidad de disponer de oxígeno en la reacción química, de ahí, que se conozca como un proceso anaeróbico. No obstante, aunque la vía predominante durante los esfuerzos muy cortos y máximos son los fosfágenos, es muy difícil que exista una dependencia exclusiva de estos. Es decir, que también hay una contribución importante de la glucólisis [4] y, por lo tanto, de producción de lactato. Por eso, hablar de procesos alácticos, puede que no exprese de la mejor manera el concepto.

Por ejemplo, en un sprint de 10 segundos, la energía fluye en la siguiente proporción: 53% de los fosfágenos, 44% de la glucólisis y un 3% de la respiración mitocondrial [2].

aeróbico ATP

SISTEMA DE ENERGÍA GLUCOLÍTICO

La glucólisis supone la descomposición de los hidratos de carbono (glucosa o glucógeno) para producir ATP. Al tener que llevar a cabo más reacciones químicas que el sistema anterior, la obtención de ATP es más lenta. Suele asociarse a esfuerzos a máxima intensidad y con una duración (inferior a un minuto) y se ha clasificado habitualmente como glucólisis lenta y rápida (aeróbica y anaeróbica respectivamente).

La “anaeróbica” se llama así porque el subproducto final (piruvato), acabará convirtiéndose en lactato, debido a que es la única forma de seguir aportando energía a ese ritmo [5]. Es decir, la intensidad es tan elevada y requiere de tanta energía que la producción de piruvato excede a la capacidad oxidativa de la mitocondria.

En cambio, en la “aeróbica”, el piruvato se transporta a las mitocondrias para producir energía mediante el sistema oxidativo. No obstante, como habéis podido comprobar, la glucólisis en sí no depende del oxígeno, así que volver a clasificarla en aeróbica y anaeróbica no parece ser lo más acertado [6]; otra cosa, es que después se conecte con el sistema oxidativo. Por lo tanto, es anaeróbica y será la intensidad del ejercicio la que condicione la magnitud en la producción de lactato.

aeróbico citoplasma

Por otra parte y en línea con lo que comentaba anteriormente (cruce de vías), podemos observar como en esfuerzos tan dispares como una carrera de 200m o de 1500m, el ATP no proviene únicamente de esta fuente, como demostraron, entre otros, Spencer et al [7]. Algunos autores [8], han visto que en esfuerzos “all out” propios del sprint interval training (SIT), hay una gran contribución de la fosforilación oxidativa, es decir, del llamado metabolismo aeróbico. Así, vuelvo a reiterar que clasificar un esfuerzo como aneróbico láctico/aláctico, no tiene mucho sentido.

SISTEMA OXIDATIVO: “EL SISTEMA AERÓBICO”

Es la fuente primaria de ATP en reposo durante las actividades de larga duración y baja intensidad, lo que hemos llamado siempre como el cardio o ejercicio aeróbico. En este proceso, la resíntesis de ATP ocurre en las mitocondrias, e implica la quema de combustible en presencia de oxígeno [2].

Según la fuente que utilicemos como combustible (hidratos, grasas, aminoácidos), llamaremos a la reacción de una forma u otra. El uso de los hidratos de carbono en una conexión completa entre la glucólisis y la mitocondria se ha llamado glucólisis aeróbica o lenta. Esto es un concepto anterior a los 80, en el que se asumía que la completa oxidación del piruvato estaba condicionada por la disponibilidad o no de oxígeno en la célula. A día de hoy, sabemos que esto es incorrecto, ya que si el ejercicio es lo suficientemente intenso, siempre se producirá lactato independientemente del nivel de oxigenación [2].

Volviendo de nuevo al cruce energético, el hecho de que un esfuerzo no se produzca a una elevada intensidad y tenga mayor duración, no implica que no use rutas anaeróbicas. De nuevo, clasificar algo como puramente aeróbico es irreal [1].

CONCLUSIONES

Conocer estas rutas a fondo no es necesario, pero sí tener una idea mínima de su funcionamiento, pues es más que evidente que ningún sistema actúa de manera independiente y siempre estaremos produciendo energía de manera sinérgica con las tres vías, lo único que cambia es la contribución de cada una en función de la intensidad.

Por lo tanto, intentar categorizar al ejercicio en función de estos tres apartados no tiene demasiado sentido desde el punto de vista fisiológico, hacerlo desde la duración/intensidad de este, sí [1].

Dicho todo esto y una vez descrito de manera sucinta el metabolismo, vuelvo a citar a Chamari y Padulo [1]:

“El uso apropiado de los términos aeróbico y anaeróbico en las ciencias del ejercicio está más que discutido”.

● “La contribución metabólica no se puede separar. Por eso, es recomendable no clasificar al ejercicio en función de la ruta metabólica. Esto nos llevará a errores de interpretación”.

Por otra parte, intentar generar consenso en cuanto a la nomenclatura es vital si queremos entendernos. Así, los autores anteriores [1], proponen la siguiente nomenclatura, que si bien no tiene por qué ser la correcta, se agrace y supone un intento por aclarar las cosas.

1. Esfuerzos explosivos: aquellos de intensidad máxima (all out) con una duración menor a 6 segundos (predominancia de los fosfágenos).

2. Esfuerzos de alta intensidad: esfuerzos all out que van desde los 6 segundos al minuto (predominancia de la vía glucolítica).

3. Esfuerzos de fondo intensivos o de resistencia: aquellos que duran más de un minuto (predominancia de la fosfoliración oxidativa).

aeróbico energía

Referencias bibliográficas

1. Chamari K, Padulo J. ‘Aerobic’ and ‘Anaerobic’ terms used in exercise physiology: a critical terminology reflection. Sports medicine – open. 2015 Dec;1. PubMed PMID: 27747843.

2. Baker JS, McCormick MC, Robergs RA. Interaction among Skeletal Muscle Metabolic Energy Systems during Intense Exercise. Journal of nutrition and metabolism. 2010;2010:905612. PubMed PMID: 21188163. Pubmed Central PMCID: PMC3005844. Epub 2010/12/29. eng.

3. McArdle WD, Katch FI, Katch VL. Fundamentos de fisiología del ejercicio: nutrición, rendimiento y salud: Wolters Kluwer Health; 2015.

4. Chamari K, Ahmaidi S, Blum JY, Hue O, Temfemo A, Hertogh C, et al. Venous blood lactate increase after vertical jumping in volleyball athletes. Eur J Appl Physiol. 2001 Jul;85(1-2):191-4. PubMed PMID: 11513316. Epub 2001/08/22. eng.

5. Irving, AF; Dilworth, R. Overview of Lactate Metabolism and the Implications for Athletes, 2013. 42-46.

6. Earle RW, Baechle TR. Manual NSCA: Fundamentos del entrenamiento personal: Paidotribo; 2008.

7. Spencer MR, Gastin PB. Energy system contribution during 200- to 1500-m running in highly trained athletes. Medicine and science in sports and exercise. 2001 Jan;33(1):157-62. PubMed PMID: 11194103. Epub 2001/02/24. eng.

8. Granier P, Mercier B, Mercier J, Anselme F, Prefaut C. Aerobic and anaerobic contribution to Wingate test performance in sprint and middle-distance runners. European journal of applied physiology and occupational physiology. 1995;70(1):58-65. PubMed PMID: 7729439. Epub 1995/01/01. eng.

raul
raul | Autor

  1. Juan Scotta

    Me ha encantado cómo lo explicas, en argentina en la carrera de Profesorado en Educación Física, se siguen usando los conceptos que planteas “de los 80” y se enseñan los “tipos” de ejercicios a clasificarlos según su intensidad en: Anaeróbico láctico/aláctico – Aeróbico láctico/aláctico.
    Por lo que esto me vino como anillo al dedo, muchas gracias Raul!

  2. gran articulo raul. Seria buena idea profundizar en siguientes articulos sobre el acido lactico. un abrazo

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