ECDISTERONA Y ECDISTEROIDES. POPEYE SABÍA LO QUE TOMABA

Por Creado: 23/06/2021 0 Comentarios Artículos relacionados :

Ecdisterona, un nuevo esteroide anabólico no baneado y sin efectos secundarios”.

Es probable que muchos de vosotros hayáis leído o escuchado esta afirmación en los últimos meses en alguna página de suplementación o ligada al sector del fitness.

La Beta-Ecdysterona, también llamada y más conocida como Ecdisterona pertenece al grupo de los ecdisteroides, unos esteroides naturales que se encuentran en algunas plantas e insectos. A diferencia de los esteroides androgénicos del ser humano como pueden ser todos los derivados de la testosterona, la ecdisterona no induce la expresión de genes sino que influye en las vías bioquímicas fuera de los núcleos de las células musculares y con el resultado final se aumenta la síntesis de proteínas musculares, favoreciendo de esta manera la construcción de masa magra… o al menos eso dicen algunas investigaciones.

Sus prometedores efectos sobre la hipertrofia lo están convirtiendo en un apetecible y potencial suplemento para quienes tienen este objetivo, pero ¿realmente es oro todo lo que reluce? ¿hemos superado los esteroides anabólicos tradicionales y encontrado una alternativa segura? Vamos a verlo en este artículo.

1. ¿QUÉ ES LA ECDISTERONA?

En primer lugar, aunque pueda resultarnos algo nuevo, la ecdisterona no es para nada un suplemento moderno. Ya en la década de 1970 se empezaron a investigar sus efectos [1,2] junto a otros ecdisteroides, especialmente la turkesterona, y a partir de sus prometedores resultados iniciales empezó a ser utilizada por deportistas de alto rendimiento en todo el mundo, bajo el reclamo principal de tener potencial para mejorar la composición corporal y, por ende, el rendimiento deportivo.

De hecho, y como nota curiosa, en la década de 1980, los investigadores llamaron a la ecdisterona el «secreto ruso«, tras sospechar que los atletas olímpicos rusos la usaban como un suplemento para aumentar el rendimiento… aunque en realidad, los “suplementos” que utilizaban eran otros… [3,4].

El concepto de ecdisteroide proviene de:

  • Ecdisis, que es el proceso de muda, controlada hormonalmente, a través de la cual los insectos se desprenden de su exoesqueleto, y
  • Steroide, haciendo referencia a la estructura molecular de los mismos, que son sintetizados en los artrópodos a partir del colesterol.

De ahí que cualquier tipo de ecdisteroide, aunque el más extendido para consumo es la ecdisterona, sean conocidos como “esteroides de insectos”. Pese a ello, no proceden de estos, ya que la producción de ecdisteroides para consumo humano se extrae de una amplia variedad de plantas coníferas y angiospermas.

Una de esas plantas con gran concentración de ecdisterona es la espinaca. De ahí que el extracto de espinaca sea considerado como un complemento alimenticio especialmente rico en este compuesto estructuralmente similar al colesterol. ¡Popeye sabía lo que comía!

¿Cómo funcionan los ecdisteroides?

La principal propiedad por la cual la ecdisterona ha saltado a la fama es por su capacidad de favorecer la ganancia de masa muscular. Esto se debe a que pueden aumentar el metabolismo de los hidratos de carbono, el de los ácidos grasos, la síntesis de proteínas y la mejora del rendimiento físico [5,6].

Parr et al. (2014) [5] redactaron un ensayo donde explican la ruta metabólica que los ecdisteroides (ecdisterona) utilizan en los mamíferos para causar estos efectos; para ello durante 21 días administraron 5 mg / kg de Ecdisterona intravenosa a un grupo de ratas.

Los autores explican que los efectos que los ecdisteroides tienen sobre los artrópodos (como la muda, o la mediación en las funciones sexuales) no las pueden tener sobre los mamíferos, ya que carecemos de los complejos receptores nucleares USP y EcR; por lo que los efectos que los ecdisteroides ejercen en los mamíferos tendrían que estar mediados por otra vía.

Esta vía es a través del agonismo con los receptores estrogénicos tipo beta*, que parecen ser los responsables de los efectos anabólicos que poseen los estrógenos en el cuerpo humano (Figura 1).

Esta *Existe otro subtipo de receptor estrogénico, el alfa, homólogo en secuencia de aminoácidos y con afinidad similar por el estradiol, pero diferente reparto en los tejidos del cuerpo (se supone que, por ejemplo, este subtipo es el responsable de la aparición de ginecomastia por su dominancia del tejido mamario. Sin embargo, la ecdisterona no posee (a priori ) afinidad por este tipo de receptores alfa.) 

Mecanismo de acción de la 20-Hidroxi-Ecdisterona (20HE) para el aumento de la síntesis proteica muscular

Figura 1. Mecanismo de acción de la 20-Hidroxi-Ecdisterona (20HE) para el aumento de la síntesis proteica muscular [6].

La ecdisterona se encarga de provocar una respuesta no genómica que va a activar un receptor que se encuentra ubicado en las proteínas G (Proteína fijadora de nucleótido de Guanina). Estas proteínas son las responsables de iniciar una serie de reacciones consecutivas que hacen que el calcio salga de los retículos sarcoplasmáticos y entren en el citosol celular. Esto va a generar un gradiente positivo que permite que el calcio entre en el interior de la célula.

Al aumentar el calcio (Ca2+) dentro de la célula, se activa la ruta de transducción Pl3K/AKT, responsable a su vez de la activación de la vía metabólica mTOR y de otras reacciones que tienen como objetivo el aumento de la síntesis de proteínas.

Todo esto ocurre sin que la ecdisterona agonice con los receptores androgénicos, algo que sí que ocurre con los esteroides anabolizantes androgénicos y con algunos SAMRs, lo cual ofrece la ventaja de que tras haber consumido ecdisterona no va a ser necesario restaurar el eje hormonal (HPTA) como sí que ocurre con todos los esteroides y con algunos SARMs [7,8].

*Los SARMs son una clase de fármacos que producen tejidos específicos anabólicos efectos en algunos tejidos (tales como el músculo y el hueso), pero sin estimular los receptores de andrógenos en otros tejidos (tales como en la glándula de la próstata), evitando así efectos secundarios, tales como la hipertrofia prostática benigna que puede ocurrir después del tratamiento con andrógenos no selectivas, como la testosterona o esteroides anabólicos.

La principal propiedad por la cual la ecdisterona ha saltado a la fama es por su capacidad de favorecer la ganancia de masa muscular. Esto se debe a que pueden aumentar el metabolismo de los hidratos de carbono, el de los ácidos grasos, la síntesis de proteínas y la mejora del rendimiento físico. Todo esto ocurre sin que la ecdisterona agonice con los receptores androgénicos, algo que sí que ocurre con los esteroides anabolizantes androgénicos y con algunos SAMRs.

2. ECDISTERONA. EFECTOS ANABÓLICOS Y ERGOGÉNICOS

La ecdisterona ha sido estudiada en experimentos In Vitro, tanto en animales como en humanos, aunque en estos últimos con menos frecuencia. Sobre el papel, la infusión intravenosa de 5 mg / kg de ecdisterona en ratones aumenta las concentraciones de IGF-1 y LH, reduce las de estradiol y corticosterona y no afecta a las concentraciones de otras hormonas como la prolactina, la tiroxina, o la testosterona.

Uno de los estudios más relevantes y citados al respecto del aumento de masa muscular data de 2014 [5], cuyos resultados mostraron que en tan solo 21 días, las ratas aumentaron significativamente el área de sección transversal de la musculatura del sóleo, a través del aumento (significativamente superior) de las fibras musculares tipo II (rápidas, las que más potencial de hipertrofia poseen), y más específicamente de las fibra tipo IIB, que parecen ser las más sensibles a los efectos de la Ecdisterona (Figura 2).

efectos de la ecdisterona vs control sobre el tamaño de las fibras musculares del sóleo y musculares

Figura 2. Figura A. Efectos de la ecdisterona vs control sobre el tamaño de las fibras musculares del sóleo. Figura B. Efectos de la ecdisterona (E) vs control (K) sobre el tamaño de los diferentes tipos de fibras musculares (I, II, IIa, IIb) del sóleo [5].

En esta misma investigación [5], los autores compararon los efectos de diferentes compuestos sobre, precisamente, el grosor de las fibras musculares para poder poner en una mejor perspectiva los resultados obtenidos. En esta comparación, sin duda, la ecdisterona ofrece unos resultados, cuanto menos, sorprendentes, al alcanzar un efecto semejante al que se obtendría con IGF-1 exógena y muy cerca de los ofrecidos por un esteroide anabólico androgénico como la dihidrotestosterona (DHT) (Figura 3).

Efectos de diferentes dosis de dexametasona

Figura 3. Efectos de diferentes dosis de dexametasona (un corticoesteroide) (Dexa 5, Dexa 6), dihidrotestosterona (DHT), Factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1) y Ecdisterona (Ecdy) sobre el diámetro de las miofibrillas, In Vitro [5].

Así que tenemos una sustancia que aumenta el tamaño de la fibra muscular, de potencia similar al IGF-1, sin inhibición del eje hormonal… motivos por los cuales es considerado por algunos la piedra angular de la hipertrofia (y posible hiperplasia) del músculo esquelético. ¿Tenemos el compuesto definitivo?

Parr et al. (2015) [9] repitieron estas mismas conclusiones al mostrar que la ecdisterona poseía potencial de aumentar el tamaño de las fibras musculares del sóleo en ratas de forma significativa frente a otras sustancias tan extendidas para este fin como son la metandienona (dianabol) o el S1 (SARM). Sí habéis leído bien, la ecdisterona ofreció resultados superiores al dianabol y a un SARM.

Así, sobre el papel, en ensayos in vitro de modelos animales funciona muy bien. Tremendamente mejor de lo que cualquiera podría esperar, sin embargo, debemos tener en cuenta una importante consideración.

Los estudios in vitro son un buen punto de partida, nos permiten dilucidar los mecanismos biomoleculares a través de los cuales ocurren ciertas respuestas observadas en los organismos vivos. Pero las conclusiones alcanzadas mediante las respuestas de un tejido aislado en un laboratorio nunca deben ser extrapolables a un organismo vivo, especialmente si los estudios han sido realizados utilizando tejidos de modelos animales.

Este, por desgracia, es el caso de la ecdisterona, que tras todo su gran potencial en ratas, en humanos no muestra prácticamente nada [10], o lo que muestra de favorable queda despreciado por los conflictos de intereses de quienes investigan [11].

En el primero de los casos, Colin et al. (2006) [10] mostraron que la suplementación oral de 200mg de ecdisterona al día en 45 hombres entrenados no generaba ninguna diferencia significativa tras 8 semanas de entrenamiento y suplementación frente al grupo placebo, ni en la composición corporal, ni en el rendimiento en los ejercicios de fuerza (kg) ni en el test Wintgate (potencia).

Así mismo, como era de esperar, no afectó a las concentraciones séricas de testosterona libre y disponible, pero tampoco a las concentraciones de cortisol, que presumiblemente deberían disminuir tras el consumo de ecdisterona según la fisiología conocida en estudios animales.

La ecdisterona, tras todo su gran potencial en ratas, en humanos no muestra prácticamente nada, o lo que muestra de favorable queda despreciado por los conflictos de intereses de quienes investigan. En ausencia de conflictos de interés, la suplementación con ecdisterona no muestra cambios significativos ni en la composición corporal, ni en el rendimiento en los ejercicios de fuerza (kg) ni en el test Wintgate (potencia) frente a placebo.

Más tarde, Isenmann et al. (2019) [11] publicaron un estudio apoyado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), que ya venía vigilando de cerca este suplemento. Sometieron a un total de 46 jóvenes entrenados a 10 semanas de entrenamiento con cargas, a los cuales se les administró ecdisterona oral para comprobar los efectos de esta sobre lacomposición corporal, el rendimiento deportivo y las concentraciones séricas de hormonas.

La muestra fue dividía en 4 grupos:

  • PL- Placebo. Entrenan pero no se suplementan.
  • EC1 – Ecdisterona baja dosis. Entrena y se suplementan con 200mg.
  • EC2 – Ecdisterona alta dosis. Entrenan y se suplementan con 800mg.
  • CON – Control. No entrenan, pero sí se suplementan con 200mg.

En este caso, a diferencia del caso anterior de Colin et al. (2006), la suplementación con ecdisterona resultó en un aumento significativo, del peso corporal tanto en la dosis baja como en la dosis alta frente al control; y aunque no significativo, resultó en un mayor incremento del peso corporal frente al grupo placebo. Igualmente, resultó en un aumento mayor que el grupo placebo de la masa muscular (Figura 4).

cambios en la composición corporal de los diferentes grupos sometidos a entrenamiento y suplementación

Figura 4. Cambios en la composición corporal de los diferentes grupos sometidos a entrenamiento y/o suplementación. A la izquierda, peso corporal; a la derecha, masa muscular [11].

O sea, que a la luz de los resultados y de cara al aumento de masa muscular, parece mejor no entrenar y suplementarse con ecdisterona que entrenar y no suplementarse. ¿No parece raro? Es en este tipo de detalles contradictorios desde el sentido común en los que debemos fijarnos a la hora de filtrar resultados y conformar una opinión fundamentada.

De igual modo, el rendimiento en sentadilla aumentó más en los grupos que consumieron ecdisterona, de manera dosis-dependiente, aunque con una dependencia no lineal, es decir, la ecdisterona pierde eficiencia a dosis altas, consiguiendo un punto óptimo en 200 mg (Figura 5).

Cambios en el rendimiento de los diferentes grupos sometidos a entrenamiento y suplementación

Figura 5. Cambios en el rendimiento de los diferentes grupos sometidos a entrenamiento y/o suplementación. A la izquierda 1RM sentadilla; a la derecha 1RM press banca [11].

Respecto a los cambios hormonales, no hay ninguno que pueda ser achacado al consumo de ecdisterona, por la variabilidad que presenta entre grupos intervención (Ec1 y Ec2). Únicamente se dejó entrever la hipótesis de que la Ecdisterona puede tener potencial para atenuar los efectos (agudos) negativos que tiene el entrenamiento de fuerza intenso sobre las concentraciones de IGF-1.

Sin duda, unos resultados sobre el rendimiento deportivo y la composición corporal que son debidos a riesgo de sesgo en este estudio. La WADA ha perseguido mucho esta sustancia tras la publicación de los estudios anteriormente mencionados por su posible beneficio sobre el rendimiento deportivo para, por supuesto, prohibirla. Inició los trámites para conseguirlo en el año 2020 [12].

3. CONCLUSIONES Y POSIBLE FORMA DE USO

A la luz de los resultados, no sabemos si la ecdisterona es realmente una sustancia que represente una gran ventaja a nivel deportivo frente a no consumirla. Los estudios que reportan grandes beneficios están siendo subvencionados por la WADA que posee intereses para prohibirla (aunque sea de forma preventiva) a fin de evitar irregularidades competitivas.

La ecdisterona es una sustancia que posee un mecanismo de acción muy interesante en modelos animales, con efectos significativos sobre la composición corporal y el rendimiento deportivo en modelos animales, pero solo posee una evidencia mixta en humanos. Nos mantendremos al tanto de futuras investigaciones.

En el caso de que alguien considere su uso para mejorar alguno de los aspectos aquí mencionados, debería conocer que, aunque muy improbable ya que no se han enumerado efectos secundarios reales, teóricamente uno de ellos podría ser la ginecomastia o síntomas somáticos de un exceso de estrógenos por dosis superiores a las establecidas que hacen que la ecdisterona se ligue a los receptores del tejido mamario. De igual manera, también cabría preguntarse la posibilidad de que el producto sufra una contaminación con otras substancias que sí pueden causar esos efectos, como esteroides anabólicos androgénicos.

En este sentido, también es importante resaltar el poco control al que están siendo sometidos los suplementos comercializados de ecdisterona. Recientes investigaciones también han demostrado que la mayoría de los suplementos más habituales de ecdisterona no cumplen con la información de la etiqueta [13].

En cuanto al momento idóneo del día para tomarla, en realidad, no se ha establecido un timing concreto que pueda ofrecer ventajas frente a otro, pero teniendo en cuenta sus posibles, aunque improbables, efectos positivos, quizás el momento más adecuado para tomar ecdisterona sea antes de acostarse, aprovechando el efecto anabólico del sueño. No podemos olvidar que es durante el descanso cuando mayor cantidad y concentraciones hay en el cuerpo de hormonas anabólicas (testosterona, hormona del crecimiento…).

Por supuesto, siempre en el contexto de una dieta rica en proteínas para poder aprovechar ese aumento en la síntesis de las mismas. La posología de la sustancia debe limitarse a 0.15 – 0.60 mg / kg / día.

Bibliografía y referencias

  1. Yoshida, T., Otaka, T., Uchiyama, M. T., & Ogawa, S. (1971). Effect of ecdysterone on hyperglycemia in experimental animals. Biochemical Pharmacology20(12), 3263-3268.
  2. Uchiyama, M., & Yoshida, T. (1974). Effect of ecdysterone on carbohydrate and lipid metabolism. In Invertebrate endocrinology and hormonal heterophylly (pp. 401-416). Springer, Berlin, Heidelberg.
  3. Hunt, T. (2011). «In a free society, it all depends on us». Drug Games: The International Olympic Committee and the Politics of Doping, 1960-2008 (en inglés). Austin: University of Texas Press. p. 66. ISBN 978-0-292-72328-3.
  4. Ruiz, R. (13 de agosto de 2016). «The Soviet Doping Plan: Document Reveals Illicit Approach to ’84 Olympics». The New York Times. Nueva York: The New York Times Company.
  5. Parr, M. K., Zhao, P., Haupt, O., Ngueu, S. T., Hengevoss, J., Fritzemeier, K. H., … Diel, P. (2014). Estrogen receptor beta is involved in skeletal muscle hypertrophy induced by the phytoecdysteroid ecdysterone. Molecular Nutrition & Food Research, 58(9), 1861–1872.
  6. Gorelick-Feldman, J., Cohick, W., & Raskin, I. (2010). Ecdysteroids elicit a rapid Ca2+ flux leading to Akt activation and increased protein synthesis in skeletal muscle cells. Steroids, 75(10), 632–637.
  7. Gao, W., & Dalton, J. T. (2007). Expanding the therapeutic use of androgens via selective androgen receptor modulators (SARMs). Drug discovery today12(5-6), 241-248.
  8. Machek, S. B., Cardaci, T. D., Wilburn, D. T., & Willoughby, D. S. (2020). Considerations, possible contraindications, and potential mechanisms for deleterious effect in recreational and athletic use of selective androgen receptor modulators (SARMs) in lieu of anabolic androgenic steroids: A narrative review. Steroids, 108753.
  9. Parr, M. K., Botrè, F., Naß, A., Hengevoss, J., Diel, P., & Wolber, G. (2015). Ecdysteroids: A novel class of anabolic agents? Biology of Sport, 32(2), 169–173.
  10. Wilborn, C. D., Taylor, L. W., Campbell, B. I., Kerksick, C., Rasmussen, C. J., Greenwood, M., & Kreider, R. B. (2006). Effects of Methoxyisoflavone, Ecdysterone, and Sulfo-Polysaccharide Supplementation on Training Adaptations in Resistance-Trained Males. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 3(2), 19.
  11. Isenmann, E., Ambrosio, G., Joseph, J. F., Mazzarino, M., de la Torre, X., Zimmer, P., … Parr, M. K. (2019). Ecdysteroids as non-conventional anabolic agent: performance enhancement by ecdysterone supplementation in humans. Archives of Toxicology, 93(7), 1807–1816.
  12. World Anti-doping Agency (2020). The 2020 Monitoring Program. Montreal, Canadá.
  13. Ambrosio, G., Wirth, D., Joseph, J. F., Mazzarino, M., de la Torre, X., Botrè, F., & Parr, M. K. (2020). How reliable is dietary supplement labelling?—Experiences from the analysis of ecdysterone supplements. Journal of pharmaceutical and biomedical analysis177, 112877.