CONCÉNTRATE EFICAZMENTE DISTRIBUYENDO ASÍ TU TIEMPO

Mario MuñozPor Creado: 27/07/2020 0 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

CONCÉNTRATE EFICAZMENTE DISTRIBUYENDO ASÍ TU TIEMPO

La concentración es algo que todos anhelamos tener en cada tarea importante de nuestro día a día, pero que por una incorrecta distribución del tiempo dedicado a cada una de ellas no siempre podemos expresar como nos gustaría. En este artículo vamos a hacer referencia a un libro que puede cambiar tu manera de organizarte a diario: “Deep Work”, del autor Cal Newport [1], y que sin duda recomendamos para que, a partir de la simplicidad estructural que ofrece, se puedan afrontar las más complejas tareas con todas las garantías.

El autor define dos conceptos básicos que constituyen el eje central de su teoría:

El trabajo profundo (Deep Work): son actividades profesionales realizadas en un estado de concentración libre de distracciones que lleva las capacidades cognitivas al límite. Estos esfuerzos crean un nuevo valor, mejoran las habilidades y son difíciles de replicar.

El trabajo superficial (Shallow Work): consiste en tareas no exigentes desde el punto de vista cognitivo, que a menudo se realizan mientras uno está distraído. Estos esfuerzos tienden a no crear mucho valor nuevo en el mundo y se replican con facilidad, pero también pueden ser importante si su cantidad diaria es alta.

La hipótesis que lleva a cabo el autor sobre el trabajo profundo es que la capacidad de realizar un trabajo de ese tipo es cada vez más rara, exactamente al mismo tiempo que se vuelve cada vez más valiosa en nuestra economía. Como consecuencia, los pocos que cultivan esta habilidad y luego la convierten en el núcleo de su vida laboral, prosperarán.

Deep work. Trabajo profundo; la idea

El método Deep Work es, en primer lugar, una forma de libertarte de las distracciones. Se está convirtiendo en algo encarecidamente excepcional y, al mismo tiempo, mucho más valioso. Para convencer al lector de lo verdadera que es la teoría del trabajo profundo, Cal Newport hace una aproximación académica aportando infinidad de citas y recurriendo a la explicación y aportaciones de otras mentes ilustres del ámbito científico-tecnológico, filosófico o económico.

A esta idea le precede un inicio muy concreto: la experiencia en trabajo profundo de Carl Jung. En particular los avances en su carrera gracias a sus retiros en un lugar al que llamó La Torre situada en la localidad de Bollingen, en el cantón suizo de Sankt Gallen. Parece que el objetivo de este profesor universitario es enseñarnos a construir nuestra propia Torre de Bollingen para adquirir mayor profundidad.

¿Y cómo nos convence de la importancia del trabajo profundo? Demostrando cómo esta manera enfocada y con períodos largos de concentración ininterrumpida produce valor, es rara de encontrar y resulta significativa.

El concepto del deep work (trabajo profundo) supone concentrarse sin distracción alguna en una demandante tarea cognitiva. Trabajas en ello tan intensamente como tu cerebro sea capaz durante un tiempo prolongado y sin ninguna distracción; sin forzarse a trabajar más allá de nuestro verdadero potencial. La productividad se mide a partir de la calidad de las horas, no sólo de la cantidad de las mismas.

Sí, aunque a algunos de vosotros os pueda apasionar vuestro trabajo y veáis esta afirmación como lógica, como nos puede pasar a algunos del equipo de Powerexplosive, lo cierto es que la mayor parte de los trabajadores hoy en día están expuestos a distracciones que acechan por todas partes. Desde los constantes e-mails pasando por las redes sociales llegando hasta superficies como las oficinas abiertas. Todas ellas hacen su función, pero no nos permiten realizar el denominado deep work (trabajo profundo).

tiempo deep work

Deep Work. Las Reglas

En una segunda parte del libro, se propone enseñar al lector a entrenar el cerebro para situar el trabajo profundo en el núcleo de la vida profesional proponiendo cuatro reglas y formas específicas de llevarlas a cabo. Estas son:

Regla #1: Trabaja profundamente

Para ello hay que elegir el tipo de programación de trabajo profundo que mejor se adapta a la manera específica de ser o trabajar. Propone cuatro filosofías: la monástica, la bimodal, la rítmica y la periodística.

Filosofía monástica: este es el método más difícil. Requiere alejarse de todas las distracciones durante un período de tiempo prolongado. Y esto quiere decir todas las distracciones, incluyendo tu teléfono móvil, conexión a internet y cualquier otra cosa que pueda frenar el alejarte de tantas cosas como sea posible, apagando tu teléfono y desconectando internet.

tiempo desconexión

Figura de desconexión. Muchos de nosotros utilizamos este método justificándolo para aumentar el NEAT y dar más pasos al día a la vez que nos inspiramos y resolvemos tareas de nuestro día. ¿Lo has probado? ¡Te lo recomendamos!

Filosofía bimodal: se trata del método del monasterio en su versión más light. Cambias entre la filosofía monástica y el estado normal de tu día a día, estableciendo una delimitación. Por ejemplo, yendo a la biblioteca para tus sesiones de deep work. Cambiar de lugar y saber que estás en un sitio concreto, con un plan de acción, puede cambiar la manera en la que trabajas.

Filosofía rítmica: este es, quizás, la más reproducible en la mayoría. Implica establecer un cierto ritmo – como intentar tener dos sesiones de una hora de deep work, cada día. Si eres consciente de tu compromiso, se convertirá en un hábito después de un tiempo, permitiendo a tu cerebro pasar fácilmente a un estado de concentración.

Filosofía periodística: Imagina que eres periodista. Surge una noticia y tienes que escribir media página de un artículo antes de que el periódico sea publicado al día siguiente. Puedes simular este escenario estableciendo un plazo de entrega muy limitado. Newport escribe que, personalmente, prefiere este tipo de proceso de ritualización. Para ello, eso sí, debes tener bastante experiencia de trabajo con las demás filosofías pues es posible que necesites concentrarte al máximo sobre pequeñas tareas periodísticas muy frecuentemente.

Entre otras cosas, el autor insiste en la necesidad de ritualizar para el aprendizaje, cosa que probablemente sea muy acertada, y hacer grandes gestos que faciliten estos momentos de trabajo profundo y destaca la utilidad de no trabajar del todo solo. La colaboración produce interacciones que llevan a niveles de profundidad que generan cada vez más valor.

Regla #2: Asume el aburrimiento

En este punto aporta estrategias para exprimir al máximo los momentos de trabajo profundo que van desde en lugar de planificar descansos de la distracción (por ejemplo los detox digitales para poder concentrarnos) más bien hacer descansos de los momentos de enfoque. La práctica de lo que llama meditación productiva con una actividad física que se aprovecha para concentrarse en un solo asunto a analizar. La práctica de entrenamientos de memorización para mejorar la capacidad de concentración.

Esto es algo que se lleva implantando ya tiempo en el ámbito de la salud como pequeños breaks deportivos (5 minutos cada 55 minutos de trabajo o 10 minutos cada 2 horas), que ayudan a estimular la capacidad cognitiva a la vez que mejora la salud en el largo plazo [2,3].

Pequeños descansos en los que realizar algo de actividad física intensa ayuda a nuestra capacidad cognitiva posterior y, además, mejora la salud en el largo plazo. Es la suma de muchos pequeños momentos de actividad intensa.

Regla #3: Corta con las redes sociales

Bueno, aunque esto hay que tomarlo con cautela según ciertos trabajos muy muy dependientes de las redes sociales, lo cierto es que la inmensa mayoría de nosotros no necesitamos pasar tanto tiempo como lo hacemos en este elemento distractor.

El uso de las redes fragmenta nuestro tiempo y reducen nuestra habilidad para concentrarnos. El autor recomienda identificar el beneficio o el aporte que elegir este tipo de herramientas tiene en la felicidad y desempeño general en la vida, para así valorar la conveniencia o no de su elección y uso. Como ejemplo, propone aplicar la Ley de los “Pocos Vitales” que no es otra cosa que aplicar el principio de Pareto (el 80% de los efectos, proceden del 20% de las posibles causas).

tiempo pareto

Regla #4: Filtra y drena las superficialidades

Sugiere la planificación de cada minuto del día con el objetivo de entender que el desarrollo de un hábito de trabajo profundo requiere un profundo respeto por el valor del tiempo. Esta planificación, lleva a poder medir en qué se emplea el tiempo, por lo que recomienda cuantificar el tiempo empleado en las distintas tareas.

1.º. Asignar un presupuesto al trabajo superficial y ceñirse a él lo que requiere cierta disciplina y ayuda a descartar planes superficiales.

2.º. Terminar el trabajo a una hora fijada (En su caso son las 17.30h aunque este punto debe adecuarse a cuestiones culturales, sociales e individuales). El objetivo es tener un horario fijo de productividad marcado y hacer que sea difícil acceder a ti. En este punto aporta ideas sobre cómo abordar el acceso vía correo electrónico y formas adecuadas de minimizar el intercambio incesante de e-mails para una sola cuestión.

tiempo reglas

Conclusiones y recomendaciones

Es mayor la probabilidad de éxito en el trabajo con negocios/productos perdurables en el tiempo, de calidad y que no sean fácilmente replicables. Para ello, hay que estudiar las oportunidades detalladamente dedicándole «períodos ininterrumpidos de concentración». Eso queda más que claro y posiblemente muchos de vosotros lo sabíais aunque no habíais llegado a planteároslo si quiera.

Leer este libro no es fácil, no servirá con que le dediques una semana mientras llevas a cabo tu vida habitual, tu trabajo, tu ocio, tu familia… probablemente necesites en torno a un mes, como mínimo, para poder estructurar todo el contenido del libro y las reglas que se proponen en él. Sin embargo, merecerá la pena; es una obligada inversión para ser más productivo y ordenado en tu día a día.

No enfocar la concentración nos convierte en menos efectivos haciéndonos -entre otras cosas- invertir más tiempo del necesario en tareas francamente simples. Un tiempo que por lo general restamos a lo más significativo o a nuestros momentos personales de descanso, relajación y “reseteo”. Divide y vencerás.

Bibliografía y referencias

1. Newport, C. (2016). Deep work: Rules for focused success in a distracted world. Hachette UK.

2. Dunstan, D. W., Wheeler, M. J., Ellis, K. A., Cerin, E., & Green, D. J. (2018). Interacting effects of exercise with breaks in sitting time on cognitive and metabolic function in older adults: Rationale and design of a randomised crossover trial. Mental Health and Physical Activity, 15, 11-16.

3. Kreider, C. (2019). Physically Active Students Learn Better: Finding new ways to implement movement in the elementary classroom. Childhood Education, 95(3), 63-71.