CÓMO ELIMINAR LA CELULITIS

Mario MuñozPor Creado: 9/11/2020 0 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

La celulitis es una afección multifactorial que está presente en el 80 – 90% de las mujeres después de la adolescencia y es una de las imperfecciones estéticas más intolerables por parte del género femenino. Existen varias teorías sobre la fisiopatología de la celulitis y se han desarrollado varios regímenes terapéuticos diferentes, desde tratamientos tópicos hasta dispositivos mecánicos o energéticos y, por supuesto, protocolos de ejercicio y alimentación específicos para reducirla. 

En esta breve revisión, resumimos el panorama científico para determinar la evidencia clínica con respecto a la seguridad y eficacia de las opciones de tratamiento de la celulitis para que de una vez por todas se tome acción de la mejor manera para eliminarla… si se es que se puede.

¿QUÉ ES LA CELULITIS?

En realidad, el término en sí está mal léxicamente hablando ya que el sufijo -itis hace referencia a inflamación, y aunque se suele acompañar de ella, la base de la patología no reside en la inflamación sino en la acumulación de líquido, mala circulación y acumulación de grasa [1-3]. Su nombre científico es paniculopatía edemato-fibro-esclerótica… pero para abreviar, dado este complejo término, se acude a la palabra celulitis.

Pero, dejando a un lado este comentario, podemos decir que la celulitis es de origen multifactorial, pues factores genéticos, epigenética y de contexto, psicosomáticos, alimentación, fármacos… son algunos de los que intervienen en su desarrollo.

Lo que parece más claro es que algunos de las causante iniciales del proceso son el exceso de grasa subcutánea unido a la falta de tonificación del músculo, algo que altera la microcirculación del tejido hipodérmico, provoca un edema y da como resultado la desestructuración de ese tejido graso subcutáneo [1,2].

Repasando la constitución de la piel, podemos encontrar tres capas principales antes de llegar al tejido muscular como son la epidermis, la dermis y la hipodermis.

El tejido graso subcutáneo se encuentra a nivel de la hipodermis, y entremedio de la grasa podemos encontrar una estructura en forma de fibras que sujeta la dermis con el músculo, el colágeno. También en mucha menor proporción la elastina, que da la elasticidad, pero para el caso que nos ocupa es menos importante.

El caso es que la capa superficial de la hipodermis se podría asemejar a una sábana que está tapando canicas (adipocitos). Cuantas más canicas haya bajo la sábana, más desestructurada estará la sábana y esto se refleja en la estructura de la epidermis, por fuera, visible en la piel en forma de hoyuelos.

celulitis tejido

DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES

A priori, y hasta aquí, se podríais pensar que las generalidades de las que hablamos afectan a los dos géneros por igual, hombres y mujeres, pues hasta el momento no hemos hecho distinción.

Sin embrago, lo cierto es que sí la hay. La celulitis es afectada por la grasa y la disposición de las fibras de colágeno [1-3]. Estos dos factores son diferentes en los hombres y las mujeres, e incluso en distintas partes de un mismo cuerpo femenino [3,4].

1. Las mujeres tienden a tener una distribución vertical de las fibras de colágeno, especialmente en la parte inferior del cuerpo. Estas fibras, forman una especie de bolsa en la que los lipocitos crecen. Los hombres, por otro lado, tienen esta disposición en forma cruzada o de red, lo que enmascara más el aspecto visual.

celulitis piel

2. Las mujeres tienen 9 veces más receptores α-adrenérgicos que β-adrenérgicos en la parte inferior del cuerpo.

El almacenamiento de grasa corporal está controlado por muchos factores diferentes que van desde la dieta hasta las hormonas y la densidad de receptores.

Un receptor puede verse como una cerradura en la que encaja una llave (es decir, una hormona). El término «adrenalina» se usa comúnmente para referirse a las catecolaminas excitadoras del cuerpo, epinefrina (E) y norepinefrina (NE), que son reguladores de la lipólisis (descomposición de grasas). Epinefrina y norepinefrina actúan sobre receptores llamados receptores adrenérgicos de los cuales hay subtipos alfa (1 y 2) y beta (1, 2 y 3).

En lo que respecta al tejido adiposo de las zonas más difíciles, donde se incluyen aquellas zonas densas en tejido con celulitis, los receptores alfa actúan como freno de la quema de grasas, mientras que los beta lo hacen como aceleradores. En concreto, las áreas de grasa rebelde tienen una alta densidad de receptores α2, lo que frena la degradación de la grasa en esa área, y una baja densidad de β3, lo que dificulta apretar el acelerador para perder grasa.

En la parte superior del cuerpo, este ratio entre α-adrenérgicos y β-adrenérgicos es menor, por ello cuando las mujeres pierden peso, suelen perder peso más rápido de la parte superior del cuerpo que de la parte inferior.

celulitis  receptores

Las dos diferencias más importantes que hacen que las mujeres sean más propensas a desarrollar la celulitis de manera visible con respecto a los hombres son la distribución de las fibras de colágeno (verticales frente a cruzadas) y la mayor densidad de receptores adrenérgicos alfa en el miembro inferior, que son los que frenan la lipolisis (pérdida de grasa).

CÓMO REDUCIR LA CELULITIS

Antes de meternos en faena con los protocolos y métodos, es importante mencionar dos aspectos importantes. En primer lugar, y a pesar de que suponga un importante mazazo para todos y todas, aunque existen múltiples enfoques terapéuticos que intentan tratar la celulitis, ningún procedimiento ha demostrado ser exitoso a largo plazo [5]. En segundo lugar, hay que decir que la celulitis no aparece de un día para otros, sino que va por etapas; concretamente, tres.

1. Etapa inicial de la celulitis: la zona presenta un aspecto edematoso, hinchado y con sensación de pesadez.

2. Etapa intermedia: se forman los nódulos adiposos muy finos que da un aspecto de “piel de naranja” (celulitis fibrosa).

3. En la tercera etapa, aparece una consistente esclerosis de las células adiposas que se acumulan en una masa dolorosa al tacto.

Cuanto antes se intervenga en el avance, más probabilidades hay de reducirla y de que los métodos menos efectivos que vamos a ver a continuación surjan efecto.

Objetivos principales para reducirla.

1. Perder grasa corporal (déficit).

2. Al igual que con la grasa rebelde, bloquear los α2 y estimular los β3.

Entrenar y/o tener actividad física algo demandante en ayunar, realizar ejercicio, una dieta baja en carbohidratos (2.0 – 2.5 g / kg peso / día) y suplementación específica (cafeína y sinefrina) es un combo bastante prometedor para conseguirlo.

La razón de este tipo de alimentación se debe a que los hidratos de carbono estimulan la insulina, promotora de la actividad de los receptores alfa- adrenérgicos y la lipogénesis.

3. Remodelar las fibras de colágeno y mejorar la microcirculación.

Para ello, lo más efectivo es aumentar la actividad física y realizar entrenamiento de fuerza. Llegar a instaurarlo como un hábito. Ahora entraremos un poco más en detalle, pero es importantísimo que entendáis que esto es lo más efectivo en este punto.

Masajes, calor infrarrojo, ultrasonidos, terapias de luz, cremas, etc. es poco probable que funcionen. Menos aún cuánto más desarrollada esté la patología. Sí pueden tener cierto efecto placebo y por sensaciones es probable que dé lugar a falsos positivos de reducirla, pero la realidad es esa. Aveces (pocas) se podría mejorar la apariencia de la celulitis, pero nunca erradicar la celulitis porque implica una remodelación extensa de los tejidos.

Por otro lado, no hará mal que, en manos de profesionales, se prueben algunos de estos métodos como posible complemento, en pro de un enfoque combinado con el resto de métodos para producir resultados sinérgicos positivos, aunque es preferible ahorrar ese dinero e invertirlo en buena alimentación y, por ejemplo, prendas menos compresivas a la hora de ir de tiendas.

4. Aumentar el tono muscular.

Como hemos indicado anteriormente, el paso más importante es la construcción de músculo. El entrenamiento con pesas es la única forma de ejercicio capaz de fortalecer el músculo y el endurecimiento de los tejidos conectivos [6,7].

Un programa de entrenamiento con mayor frecuencia de cuerpo inferior que se centre en el crecimiento muscular es esencial. Para obtener los mejores resultados los músculos de las piernas y caderas deben ser desarrollados y activados (no vale con levantar peso sin más), pero no hay ejercicios específicos para eliminar la celulitis. Los más reconocidos por todos son los que mejor funcionaran si se entrena con frecuencia, intensidad, técnica correcta, ganas…

celulitis ejercicio

¿Y en cuanto al cardio? Pues como siempre decimos, puede acompañar a que se consiga el primer punto de manera más rápida por el hecho de que es más probable que se quemen más calorías por unidad de tiempo, pero no es obligatorio.

Lo que sí es importante, y esto poca gente lo sabe es que limitemos en gran medida, y a ser posible eliminemos por completo, ejercicio de impacto como saltos, pliometrías, trote, carrera de alta intensidad, etc.

La actividad física de impacto, como correr o saltar, no la reduce, y además, contribuye a su aparición. Aumenta la desestructuración del tejido graso debido a la vibración a la que se le somete. Preferible actividades de bajo impacto (andar, elíptica, remo, bicicleta…).

RESUMEN

celulitis resumen

El éxito para reducir la celulitis radica en aplicar consistentemente hábitos que favorezcan un mejor entorno hormonal y circulatorio: ejercicio de fuerza, actividad física, menos estrés y alimentación. “Otros métodos”, descartables.

Bibliografía y referencias

1. Rossi, A. B. R., & Vergnanini, A. L. (2000). Cellulite: a review. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, 14(4), 251-262.

2. Khan, M. H., Victor, F., Rao, B., & Sadick, N. S. (2010). Treatment of cellulite: part I. Pathophysiology. Journal of the American Academy of Dermatology, 62(3), 361-370.

3. Zerini, I., Sisti, A., Cuomo, R., Ciappi, S., Russo, F., Brandi, C., … & Nisi, G. (2015). Cellulite treatment: a comprehensive literature review. Journal of cosmetic dermatology, 14(3), 224-240.

4. Rawlings, A. V. (2006). Cellulite and its treatment. International journal of cosmetic science, 28(3), 175-190.

5. Sadick, N. (2019). Treatment for cellulite. International journal of women’s dermatology, 5(1), 68-72.

6. Ricardo, Y. R., Candiá, M. S., & Ramirez, M. S. (2012). La paniculopatía edemato-fibro esclerótica (celulitis) y su tratamiento físico rehabilitador. Correo Científico Médico, 16(1).

7. Taati, B., & Khoshnoodnasab, M. (2019). Exercise-based approaches to the treatment of cellulite. International Journal of Medical Reviews, 6(1), 26-27.