CÓMO AFRONTAR EL ESTRÉS COMPETITIVO

CÓMO AFRONTAR EL ESTRÉS COMPETITIVO

Cuando nos enfrentamos a una situación competitiva, uno de los primeros estados que podemos experimentar es el producido por el aumento de nuestro nivel de estrés. La función de este no es otra que la de propiciar un estado a través del cual nuestro rendimiento sea el óptimo.

En ocasiones este estrés puede ser elevado y cambiar su función, en principio adaptativa, por una función que perjudica nuestro rendimiento. Este afecta directamente a nuestro nivel de activación, incrementándolo de manera considerable y produciéndose la aparición de síntomas fisiológicos como sudoración, incrementos de ritmo cardíaco y respiratorio, malestar intestinal, etc.

En este artículo ahondaremos en el significado del estrés producido por una situación competitiva, las estrategias de las que podemos disponer para su afrontamiento cuando este se dispara, de qué manera podemos emplear esas herramientas y en qué momentos.

¿QUÉ ES EL ESTRÉS COMPETITIVO?

De acuerdo con Selye (1950), podemos entender el estrés como la respuesta producida respecto a una demanda a la que nos vemos expuestos, la cual nos prepara para la lucha o huída. Esta respuesta puede ser producida por una gran variedad de factores, interviniendo en ella dos sistemas fisiológicos importantes.

estrés sistemas

Un aspecto a destacar en la actualidad en la concepción sobre el estrés es su asociación con la experiencia vital del sujeto. Levi (1972) demostró que el nivel de estrés depende tanto de la intensidad como de la cualidad del estímulo estresor y la percepción del propio sujeto sobre la situación estresante. Situaciones diferentes provocan diferencias en el nivel de estrés de los sujetos debido en parte a las características del estímulo estresor y a la evaluación del sujeto sobre el estímulo.

Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a una situación competitiva como puede ser una carrera de 400 metros, esta produce un nivel de estrés en nosotros. Ese nivel será diferente en función de las evaluaciones que realicemos sobre nuestra capacidad, sobre la capacidad de los competidores, el ambiente, etc.

El aumento en el nivel de estrés se produce cuando el deportista interpreta una situación como estresante (por ejemplo, cometer un error, una crítica por parte del entrenador, comentarios de los oponentes o de los espectadores, o la aparición de una lesión). Cuando una situación interpretada como estresante se prolonga en el tiempo, aparece el denominado estrés crónico, afectando gravemente al rendimiento del deportista, provocando incluso la retirada deportiva sin el adecuado trabajo psicológico.

Un claro ejemplo de ello ha sido la reciente entrevista concedida a la revista Panenka que ha concedido André Gomes, jugador del FC Barcelona, en el que explica sus sensaciones y experiencias ante las críticas continuas recibidas por parte de la afición por, según dicen, no cumplir con las expectativas:

En el contexto del deporte competitivo, este hecho se traduce en que los deportistas pensarán y actuarán de manera diferente en situaciones estresantes. Un estrés agudo intenso sin el adecuado control, tendrá una influencia importante sobre aspectos del rendimiento deportivo tales como gestos técnicos, percepción, atención, capacidad de decisión o el control de activación (Márquez, 2006).

IMPORTANCIA DEL CONTROL DEL ESTRÉS

Nuestro estrés ante una determinada competición va a determinar si nuestro rendimiento es el idóneo para conseguir los mejores resultados a los que podemos optar tras nuestra preparación en los entrenamientos y en otras competiciones.

La presencia de un elevado estrés produce consecuencias tanto a nivel fisiológico como psicológico:

estrés fisiológico

La presencia de tales síntomas pueden perjudicar considerablemente nuestro rendimiento, ya que estos propician un cambio en nuestro foco atencional, es decir nuestra atención se centra en ellos y no en el papel que debemos desempeñar en la competición, como puede ser el realizar un gesto técnico.

Por ejemplo, siguiendo con el ejemplo anterior de la entrevista, en el fútbol los jugadores se encuentran expuestos a niveles de estrés elevados, ya sea por el ambiente que se vive en un estadio o por los contrincantes, si no lo controlan afectará de manera considerable a su nivel de activación, atención y concentración, llevándoles a cometer errores en pases, incluso cometiendo faltas que provoquen su expulsión.

estrés expulsión

La aproximación más adecuada para reducir las respuestas psicológicas y conductuales al estrés agudo e inhibir el estrés crónico será el recurrir a las estrategias de afrontamiento correctas. Un afrontamiento llevado a cabo de manera incorrecta y sin la supervisión de un especialista puede agravar en lugar de reducir la intensidad del estrés percibido y puede producir repercusiones negativas serias tanto sobre aspectos emocionales como sobre el rendimiento (Lazarus, 1990).

¿QUÉ SON LAS ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO?

En los últimos años numerosos estudios en psicología deportiva han centrado sus esfuerzos en determinar las estrategias a emplear por los deportistas para enfrentarse a las situaciones estresantes características de un entorno competitivo (Márquez, 2006).

Se habla de afrontamiento para referirse a un proceso que incluye los intentos del individuo para resistir y superar demandas excesivas que se le plantean en su acontecer vital, y restablecer el equilibrio, es decir, para adaptarse a la nueva situación. La magnitud de la discrepancia determina, en parte, el estrés que experimenta la persona (Soucase Lozano, Soriano-Pastor y Monsalve-Dols, 2005).

Las estrategias de afrontamiento de los deportistas se han asociado a variables psicológicas tales como (Márquez, 2006):

• Control percibido (Anshel y Kaissidis, 1997; Haney y Long, 1995).

• Autoeficacia (Haney y Long, 1995).

• Ansiedad-rasgo (Finch, 1994; Giacobbi y Weinberg, 2000).

• Autoconfianza (Grove y Heard, 1997).

• Ansiedad-estado (Ntoumanis y Biddle, 2000).

• Orientaciones de meta (Kim y Duda, 1997; Ntoumanis, Biddle y Hadcock, 1999).

• Clima motivacional (Ntoumanis et al., 1999).

• Afectos positivos y negativos (Crocker y Graham, 1995).

• Medidas de ejecución (Finch, 1994; Haney y Long, 1995).

La perspectiva transaccional de Lazarus y Folkman (1984a y 1984b) distingue entre dos grandes dimensiones funcionales del afrontamiento: afrontamiento orientado a la tarea y afrontamiento orientado a la emoción.

➢ La primera dimensión, afrontamiento orientado a la tarea, representa las acciones empleadas con el objetivo de cambiar o controlar algunos aspectos de una situación percibida como estresante. Esta dimensión incluye estrategias específicas tales como aumento del esfuerzo, planificación y análisis lógico.

➢ La segunda dimensión, afrontamiento orientado a la emoción, se refiere a las acciones que se emplean con el fin de cambiar el significado de una situación estresante y, por ende, regular el resultado negativo de las emociones. En este segundo caso debemos entender como premisa básica que el deportista puede facilitar el ajuste o la adaptación por medio de una regulación emocional. Esta se alcanzaría evitando al agente estresante, situándolo en un nuevo marco cognitivo o centrándose de forma selectiva en otros aspectos positivos de la situación (Compas, 1987).

Esta dimensión incluye estrategias específicas tales como el distanciamiento, el autocontrol, la búsqueda de apoyo social, el aceptar la responsabilidad o el reevaluar positivamente la situación.

estrés orientación

ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO A UTILIZAR

➢ Una primera estrategia efectiva de afrontamiento del estrés sería minimizar ciertos tipos de cogniciones y reducir la cantidad de auto-reflexiones respecto a la situación estresante, al menos en situaciones que requieran una rápida respuesta física. Es decir, bloquear los mensajes amenazantes o desagradables e incrementar la información que pueda contribuir a una ejecución óptima.

➢ Otra estrategia muy conocida y utilizada es la de relajación, que en muchos sujetos resulta más rápida y fácil en comparación con otras estrategias o procedimientos. La relajación somática, generalmente basada en la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson (1938), parte de la consideración de que la ansiedad y el estrés se traducen en tensión de diversos grupos musculares del cuerpo y se recurre a tensar y relajar sucesivamente los mismos. Esta constituye una estrategia de afrontamiento que puede utilizarse con rapidez en situaciones estresantes sin interferencias con las conductas orientadas a una tarea en realización (Jacobson, 1938).

➢ Una tercera estrategia de afrontamiento utilizada con frecuencia por deportistas es el autoconvencerse de que uno va a tener éxito y no existen motivos para preocuparse, es decir, ganar control sobre la situación estresante. Esta estrategia se basa en el desarrollo teórico de Bandura (1977), quien afirma que los cambios de conducta están mediados por un mecanismo cognitivo denominado «autoeficacia».

La teoría de la autoeficacia afirma que la creencia del individuo en su propia competencia resulta fundamental para vencer el miedo y rendir adecuadamente (Bandura, 1977).

➢ Una variante de la estrategia anterior implica la atribución del fracaso en una competición anterior a una falta de esfuerzo, de forma que el deportista puede así mantener la creencia de que su capacidad y habilidad es suficiente para tener éxito la próxima vez siempre que se realice un esfuerzo suficiente (Grove y Pargman, 1986).

➢ La imaginería mental utilizada como estrategia de visualización también puede resultar de extrema utilidad y es una técnica que puede ser utilizada con frecuencia en el ámbito del deporte, sobretodo en situaciones pre-competitivas. Muchos deportistas tratan de representarse mentalmente antes de la competición como se va a ir desarrollando esta.

Aunque la mayoría de los deportistas tienden a usar fundamentalmente una imaginería de tipo visual, en ocasiones predomina la de tipo cinestésico en la que se intenta sentir los movimientos y el control corporal. Cuanto más sentidos incorporemos a la visualización, no solo fijándonos en el plano visual sino también incluyendo olores propios, o sentidos como el tacto, más facilidad tendremos para reproducir la situación competitiva y que esta sea más vivida.

estrés afrontación

CONCLUSIÓNES Y RESUMEN

A pesar de que en el contexto competitivo se produzcan situaciones que provoquen que nuestro rendimiento no sea el idóneo disponemos de estrategias para hacer frente a dichas situaciones, normales por otra parte, y depende de nosotros mismos que las afrontemos de una manera eficaz para que nuestro rendimiento además de no verse perjudicado pueda incluso incrementarse.

La utilización de estrategias de afrontamiento frente al estrés precisan de entrenamiento para así adaptarlas uno mismo a la disciplina deportiva en la que compite junto a la supervisión de un especialista para determinar no sólo cuál será la idónea en función del deporte practicado o la situación estresante sino también en qué momentos utilizarla.

Bibliografía y referencias

• Bandura, A. (1977). Self-efficacy: Towards a unified theory of behavioral change. Psychological Review, 80, 286-303.

• Compas, B. E. (1987). Coping with stress during childhood and adolescence. Psychological Bulletin, 101, 393-403.

• Grove, R. J. y Pargman, D. (1986). Attributions and performance during competition. Journal of Sport Psychology, 8, 129-134.

• Jacobson, E. (1938). Progressive relaxation. Chicago: University of Chicago Press.

• Lazarus, R. S. (1990). Theory-based stress-measurement. Psychological Inquiry, 1, 3-13.

• Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984a). Coping and adaptation. En W. D. Gentry (Ed.), The handbook of behavioral medicine (pp. 282-325). Nueva York: Guilford.

• Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984b). Stress, appraisal, and coping. Nueva York: Springer.

• Levi, L. (Ed.). (2016). Stress and Distress in Response to Psychosocial Stimuli: Laboratory and Real-Life Studies on Sympatho-Adrenomedullary and Related Reactions. Elsevier.

• Márquez, S. (2006). Estrategias de afrontamiento del estrés en el ámbito deportivo: fundamentos teóricos e instrumentos de evaluación. International Journal of Clinical and Health Psychology, 6(2).

• Selye, H. (1950). The physiology and pathology of exposure to stress.

• Soucase-Lozano, B., Soriano-Pastor, J. F. y Monsalve-Dols, D. (2005). Influencia de los procesos mediadores en la adaptación al dolor crónico. International Journal of Clinical and Health Psychology, 5, 227-241.

  1. […] La inteligencia emocional se puede aprender y así controlar emociones tan significativas en el mundo del deporte como la ansiedad, las presiones, los miedos (estrés) y la agresividad. Estas muchas veces son perturbadoras y disminuyen el rendimiento ya que emociones negativas llevan consigo pensamientos también negativos y boicoteadores. La ansiedad es considerada una emoción típica del fenómeno del estrés según Spielberger y Guerrero (1975) quien define el estrés como “un complejo proceso psico-biológico que consiste de tres grandes elementos: estresores, percepciones, o evaluaciones de peligro (amenaza) y reacciones emocionales. (Como afrontar estrés competitivo) […]

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