ARTROSIS Y EJERCICIO TERAPÉUTICO (PARTE II)

Por Creado: 6/11/2019 1 Comentario Artículos relacionados : , , , ,

ARTROSIS Y EJERCICIO TERAPÉUTICO (PARTE II)

INTRODUCCIÓN

En la primera parte vimos qué es la artrosis, cómo se define a nivel diagnóstico y los beneficios del ejercicio físico sobre la misma. Pero… ¿Sirve cualquier tipo de ejercicio? ¿Existen mejores ejercicios o ejercicios prohibidos para personas con esta patología?

En esta parte nos centraremos en responder estas preguntas considerando el caso de la artrosis de rodilla, ya que es la más prevalente, pero pudiéndose extrapolar muchos de estos datos a otras articulaciones.

¿PODRÍA RESULTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA DE IMPACTO DAÑINA PARA LA ARTICULACIÓN?

Quizás esta sea la frase que más vamos a escuchar por parte de la población general, familiares y profesionales sanitarios desactualizados. Es lógico pensar que en una articulación “desgastada” la administración de carga mecánica por parte de la actividad física, puede resultar en un mayor deterioro de la misma. Lo mismo podemos llegar a pensar en personas sanas, es decir, la realización de actividad física conducirá en un futuro a una mayor prevalencia de artrosis. Pero, nada más lejos de la realidad, pues se ha visto como en el caso de maratonianos la prevalencia de artrosis de rodilla y/o cadera es de 8,9-13,3% mientras que en la población general de origen la prevalencia es del 10,2-17,9%. Lo interesante es que si consideramos a corredores recreacionales la prevalencia de artrosis es del 3,5%. Lo que sugiere que la actividad física moderada posee un efecto protector del cartílago articular.

Probablemente, esto sea debido a que la carga que supone sobre el cartílago el entrenamiento de un runner recreacional difícilmente se descontrola hasta el punto de superar el umbral de tolerancia del cartílago. Por el contrario, al considerar los entrenamientos de maratonianos de élite, es más complicado programar correctamente la carga de entrenamiento para que no resulte excesiva.
Además, se ha observado en una revisión sistemática que no hay evidencia sobre la repercusión negativa de la actividad física sobre la salud articular. Por el contrario, sí que parece existir evidencia de baja calidad de que el ejercicio físico individualizado no resulta lesivo para el cartílago articular en pacientes con artrosis o principios de artrosis.

artrosis actividad

También se han llegado a estudiar in-vitro los efectos de la carga mecánica sobre el cartílago articular. En este estudio se vio como la administración de una carga compresiva controlada sobre el cartílago (<10% de deformación del tejido) evitaba la degradación del cartílago articular por el desencadenamiento de reacciones bioquímicas que favorecían una acción anti-inflamatoria.

artrosis anti-inflamatorio

¿EXISTE UN MÍNIMO DE EJERCICIO QUE SE DEBERÍA REALIZAR?

Probablemente la dosis mínima de actividad física que precise cada paciente sea algo totalmente individual y que requiera de un seguimiento por parte de un profesional. Sin embargo, existe algún estudio en el que se ha comprobado que los pacientes con artrosis que realizaban un mínimo de 1h/semana de actividad física moderada-intensa tenían menos riesgo de perder capacidades físicas al cabo de 4 años.

artrosis discapacidad

Por otro lado, existen recomendaciones específicas que han formulado expertos en el estudio de la artrosis sobre qué deberían considerar los programas de ejercicio:

1. Proveer de un programa de ejercicio aeróbico, de fuerza o control motor adecuados y enfocados a las necesidades y preferencias individuales del paciente.

2. Considerar la actividad acuática en pacientes que no pueden realizar actividad física en tierra debido a la incapacidad que les genera el dolor.

3. Realizar un mínimo de 12 sesiones supervisadas de ejercicio de 30-60min de duración durante un periodo de 6 semanas.

4. Animar a la realización de 1-2 sesiones adicionales de ejercicio a la semana para optimizar los resultados (en especial las ganancias de fuerza).

5. Considerar extender el programa inicial de ejercicio a 12 semanas o más para optimizar los resultados (en especial las ganancias de fuerza).

6. Incluir un programa de educación terapéutica y recomendar sesiones de refuerzo/mantenimiento a largo plazo para mejorar la adherencia y el progreso.

7. Proporcionar educación y apoyo sobre cómo manejar aumentos del dolor e inflamación, y cómo modificar ejercicios y la actividad física para asegurar la participación continuada.

Se ha visto cómo la realización de programas de ejercicio de más de 12 sesiones parece ofrecer muchos mejores resultados que programas de menos de 12 sesiones. Aunque sí que debemos de considerar que un aumento menor al 30% en la fuerza de extensión de rodilla no va a aportar resultados clínicamente significativos en mejora de los síntomas y disminución de la discapacidad.

La valoración del estado de forma inicial del sujeto, la correcta programación e individualización del ejercicio y la evaluación de la progresión se hacen recomendables, sino necesarias, para la mejora óptima del dolor y la discapacidad en estos pacientes con artrosis.

Existen algunas pautas generales ofrecidas por el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM) para la programación del ejercicio de fuerza en pacientes con artrosis de rodilla y cadera. Se recomiendan al menos 2 sesiones semanales de 2-4 series de 8-12 repeticiones al 60-80%RM de ejercicios cuidadosamente seleccionados para mejorar la fuerza en estos pacientes.

Por otro lado, la iniciativa Good Life with osteoArthritis en Dinamarca (GLA:D) recomienda implementar 2 sesiones de educación y ejercicio de control motor a la semana durante 6 semanas para obtener un impacto significativamente positivo en los síntomas del paciente, discapacidad y consumo de fármacos.

También se ha visto cómo reducciones de un 5% del peso corporal conllevan mejoras moderadas-altas en la sintomatología y la discapacidad en pacientes con artrosis. Así que es totalmente recomendable la combinación de un programa de ejercicio con una planificación nutricional en aquellos pacientes con artrosis de rodilla y/o cadera y sobrepeso.

Por último, hay que destacar que la aparición de dolor durante el ejercicio es totalmente normal y aceptable, siempre y cuando el paciente considere que se encuentra en un nivel aceptable, y ese incremento del dolor se reduzca al cabo de 24h.

EN RESUMEN

La artrosis supone una de las patologías más incapacitantes y que más coste socioeconómico generan a nivel mundial.

Su prevalencia incrementa con el paso de la edad y se hace más incapacitante en población sedentaria, en la que además se asocia al desarrollo de otras patologías crónicas a nivel cardiovascular y/o metabólico.

La actividad física y el ejercicio parecen ser las herramientas más potentes en cuanto a su prevención y su tratamiento, llegando a superar a los tratamientos farmacológicos en el manejo del dolor y, sin duda alguna, en la mejora de la función, salud y calidad de vida.

La realización durante un mínimo de 12 semanas de un programa de ejercicio físico supervisado e individualizado por un profesional para el caso individual del paciente, resulta el tratamiento con más soporte científico actual para la mejora del dolor, discapacidad y calidad de vida en pacientes con artrosis de rodilla y/o cadera.

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  1. yeray

    Muy bueno Fran!! Muchas gracias!

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