ANOREXIA NERVIOSA. EL PAPEL DE LA FISIOTERAPIA

AlexandraPor Creado: 2/04/2018 3 Comentarios Artículos relacionados : , , , ,

ANOREXIA NERVIOSA. EL PAPEL DE LA FISIOTERAPIA

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) aumentan de manera exponencial cada año, sobretodo en el deporte y más a nivel profesional.

Los hábitos alimentarios, la presión a la que se someten y la psicología perfeccionista y competitiva que suele tener el propio deportista por adquirir el máximo rendimiento deportivo y condición física hace que en muchos deportes, como en el Ballet, Voleibol, dentro de los gimnasios e incluso en deportes como el atletismo, ciclismo o boxeo, el número de gente que sufre algún tipo de TCA haya aumentado hasta cinco veces más en los últimos años [1].

La anorexia nerviosa es el TCA que más muertes por inanición produce al año o cuyas recuperaciones en muy pocos casos son completas [2-4]. Y en parte, los tratamientos tampoco lo son. Puede que la respuesta a los tratamientos convencionales suela mostrar recuperación del peso e IMC, pero la mayoría de las personas siguen mostrando preocupaciones por los alimentos y el peso, miedo a engordar y alteración de la percepción corporal, o recaídas constantes. Además, en la medición del IMC no se tiene en cuenta qué porcentaje de masa muscular se recupera con la recuperación del peso tras la atrofia tan severa a la que se expone la persona con anorexia nerviosa [5,6].

anorexia proceso

El papel del médico, psiquiatra, enfermero/a, nutricionista y terapeuta ocupacional es fundamental, pero el papel del fisioterapeuta así como del profesional de la Actividad Física y el Deporte debidamente formado en este sector, está demostrado que se necesita dentro de los equipos de trabajo, aumentando el éxito de recuperación (6)

LO QUE POCOS SABEN ACERCA DE LA ANOREXIA NERVIOSA

Anorexia significa literalmente “pérdida de apetito”, y cuando la causa que la ha producido es nerviosa, pasa a llamarse a llamarse anorexia nerviosa.

Lo que todos vemos es una persona que ha perdido mucho peso porque ha dejado de comer pensando que “se ve mal o gorda”. Pero, realmente, va más allá.

Todos sabemos que si el consumo calórico es menor que el gasto, se pierde peso. Por eso, la pérdida de peso y delgadez tan extrema así como la pérdida de apetito son solo una de las manifestaciones clínicas que tienen lugar como mecanismo de compensación del cuerpo ante el deseo voluntario de restringir la ingesta. Pero, dentro de la cabeza de la persona hay un procesamiento cognitivo nocivo con ideas sobrevaloradas de la alimentación y el estado físico, generalmente iniciado por un determinado estímulo como puede ser el inicio de la adolescencia o exigencias deportivas mal encaminadas.

A modo de gestión emocional, y por creación de nuevas conexiones neuronales, el comportamiento que se instaura en la persona de forma lenta y progresiva acaba girando en torno a una conducta alimentaria alterada [7].

anorexia foto

EL PAPEL DEL FISIOTERAPEUTA DENTRO DEL TRATAMIENTO

¿Un fisioterapeuta tratando a una persona con anorexia nerviosa? Pues sí. La Fisioterapia en Salud Mental (FSM) es una rama más de la Fisioterapia, como puede ser la Fisioterapia Deportiva, Neurológica o Pediátrica, entre otras.

Desde el concepto cuerpo-mente y el origen multidimensional de la anorexia nerviosa, hay dos aspectos fundamentales susceptibles de recibir tratamiento: las alteraciones del sistema músculo-esquelético que se instauran y la alteración en la experiencia corporal, en relación al componente perceptivo. E, indirectamente, aspectos como la ansiedad, depresión, baja autoestima y capacidad de gestión emocional [6-8].

Alteraciones del sistema músculo esquelético

Por un lado, las derivadas de la malnutrición y pérdida de peso:

• Atrofia muscular.

• Atrofia cerebral generalizada y deterioro cognitivo con patrones de movimiento alterados y tiempos de reacción disminuidos.

• Osteoporosis por descalcificación.

• Artritis degenerativa.

• Síndrome de la fatiga crónica generalizada.

• Pérdida de capacidad cardiovascular.

• Alteraciones circulatorias periféricas.

• Disfagia mecánica o dificultad de tragar por debilidad de la musculatura.

Por otro lado, las derivadas de la psicopatología del paciente:

• Hiperactividad física.

• Ansiedad.

• Alteraciones posturales: “postura de niña tímida”.

• Dolores musculares, contracturas y calambres, derivados de la ansiedad.

• Procesos tetánicos.

Alteración de la experiencia corporal, componente perceptivo

Ayuda en la sobreestimación del tamaño corporal, del peso, en relación a los kg que se “cree” o se “siente” tener. Además, actuando sobre el componente perceptivo (“imagen corporal”) del concepto de experiencia corporal también se trabajará secundariamente sobre el resto de dimensiones:

− Dimensión cognito-afectiva: los sentimientos que se derivan de esa percepción (insatisfacción, asco, etc).

− Dimensión conductual: las actitudes que se dan acorde a los anteriores. Como conductas de evitación, no solo con la comida sino también con el propio cuerpo (evitar espejos, lugares públicos, etc)

anorexia espejo

TÉCNICAS Y MÉTODOS DE LA FISIOTERAPIA PARA ANOREXIA NERVIOSA

Muchas son las técnicas que desde la Fisioterapia se pueden emplear [6]:

Técnicas de relajación y ejercicios de respiración para disminuir tensiones musculares y mejora de la ansiedad.

Técnicas de masoterapia y acupuntura para disminuir acúmulo de tensión muscular y ansiedad. También se disminuirán los niveles de cortisol y aumentarán los de dopamina y serotonina, pero también servirá como estímulo perceptivo para la concienciación corporal (aunque este aspecto es más delicado, debido a que muchas personas no toleran el contacto físico).

Técnicas de movilización activa y pasiva y estiramientos, ayudando a la relajación, liberación de tensiones, concienciación corporal, flexibilización del tejido y mejora de la postura.

anorexia fisioterapia

Trabajo de la concienciación corporal y autopercepción [9].

Recuperación física (junto con profesionales de la Actividad Física y el Deporte):

o Reeducación de la hiperactividad física para disminuir tanto la frecuencia o cantidad de la práctica deportiva, la obligatoriedad del ejercicio (malestar si no se realiza) y cambiar el motivo de la práctica (pasando del físico, como modo de control del peso, a uno más espiritual, es decir, sentirse bien con el cuerpo y la práctica deportiva) [10,11].

o Trabajo de fuerza para mejorar la composición corporal (%masa muscular y densidad mineral ósea), funcionalidad, agilidad, equilibrio y coordinación [12-14].

o Trabajo aeróbico para la mejora cardiovascular y condición física [15].

o Yoga para mejoras en la concienciación corporal y emocional, capacidad de propiocepción y mejoras en la autoestima, y reduce la obligatoriedad y compulsividad hacia el ejercicio. Es el único tratamiento que no solo trata los síntomas del trastorno, sino que lo previene [16].

o Actividades de movimiento creativo y danza para mejora de la ansiedad y autoestima.

Estimulación neuromuscular eléctrica en casos de disfagia muscular mecánica, reduciendo el riesgo de aspiración y neumonía por mejora de la fuerza muscular [17,18].

Lo que más preocupa a mucho personal sanitario es que con nuestros tratamientos se vea perjudicado la recuperación del peso, pero la evidencia muestra lo contrario. Siempre que se esté debidamente formado y siguiendo las pautas de intervención para cada caso, el tratamiento es seguro, el IMC no se ve afectado negativamente. De hecho, en muchos casos existen mejoras en este, además de mejoras en la funcionalidad por aumento del porcentaje masa muscular con respecto al porcentaje de masa grasa, lo que indirectamente reduce la psicopatología del paciente y el índice tan alto de recaídas constantes o recuperaciones incompletas.

Es importante tener como estrategia terapéutica, tanto la propia persona como los profesionales que intervienen en su tratamiento, laaceptación de la retención original del aprendizaje [10,19]. En su lugar, desde los conceptos de plasticidad neuronal y formación de nuevas huellas de memoria, enfocarse en cambios conductuales, bien por medio de la renovación o por readquisición.

anorexia mente

CONCLUSIONES

No existen personas anoréxicas sino personas que tienen anorexia. La anorexia nerviosa debería considerarse como lo que es, una manera de autogestión emocional. La dimensión física es solo una parte del trastorno, y la imagen corporal un componente de la experiencia que se tiene con el cuerpo.

Los tratamientos deben incluir un equipo de trabajo multidisciplinar que incluya desde médicos, psiquiatras, psicólogos, enfermeros, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y profesionales de la Actividad Física y el Deporte, hasta la propia persona, principal herramienta de su recuperación y tratamiento.

Se debe tener en cuenta que esa conducta que se ha desarrollado, se ha aprendido y, por tanto, se ha creado una memoria en el sistema. El objetivo general debe ser crear otros patrones, otros comportamientos y maneras de gestión emocional, así como descubrir los factores que predisponen y mantienen el cuadro y buscar solución.

La Fisioterapia y la Actividad Física y el Deporte son un complemento dentro de los tratamientos, que con la formación y pautas adecuadas se vuelve seguro y beneficioso en la recuperación.

Bibliografía y referencias

1. Castro-López R. Diferencias de personalidad, autoconcepto, ansiedad y trastornos de alimentación en deportistas de musculación: patrones psicológicos asociados a la vigorexia. 2013.

2. Catalán Matamoros DJ, López Túnez M, Gómez Concesa A. Estudio piloto sobre la efectividad de una intervención fisioterapéutica en pacientes con trastornos alimentarios. Elsevier. 2012; 34(3): 105-111.

3. Cruzat Mandich CV, Haemmerli Delucchi CV, Garca Troncoso AL. Trastornos de la conducta alimentaria: Reflexionando en torno a las variables socioculturales. Revista mexicana de trastornos alimentarios 2012; 3(1):54-61.

4. Diez A, Soutullo C, Figueroa A. Los Trastornos Mentales (DSM-IV-TR). Distinguirlos de otras patologías para realizar el diagnóstico diferencial. Conocer el tratamiento farmacológico y no farmacológico. Lecciones de Psiquiatría 2009:359.

5. Behar R, Arancibia M. DSM-V y los trastornos de la conducta alimentaria. Revista Chilena de Neuro-Psiquiatra 2014; 52(1):22-33.

6. Catalán Matamoros DJ, López Túnez M, Gómez Concesa A. Estudio piloto sobre la efectividad de una intervención fisioterapéutica en pacientes con trastornos alimentarios. Elsevier. 2012; 34(3): 105-111.

7. Hall JE. Insulina, glucagón y diabetes mellitus. En: Hall JE. Guyton y Hall. Tratado de fisiología médica. 13ª Ed. Barcelona, España: Elsevier; 2016. p. 983-994.

8. Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Trastornos de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos. En: Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Kaplan & Sadock. Sinopsis de Psiquiatría. 11ª Ed. Barcelona, España. Wolters Kluwer; 2015. 509-522.

9. Morgan JF. Lazarova S. Schelhase M. Saeidi S. Ten session body image therapy: efficacy of a manualised body image therapy. Eur Eat Disord Rev. 2014 Jan; 22(1):66-71.

10. Achamrah N. Coëffier M. Déchelotte P. Physical activity in patients with anorexia nervosa. Nutr Rev. 2016 Apr; 74(5): 301-11.

11. Schlegel S. Hartmann A. Fuchs R. Zeeck A. The Freiburg sport therapy program for eating disordered outpatients: a pilot study. Eat Weight Disord. 2015 Sep; 20(3): 319-27.

12. Fisher BA. Schenkman M. Functional recovery of a patient with anorexia nervosa: physical therapist management in the acute care hospital setting. Phys Ther. 2012 Apr; 92(4):595-604.

13. Laging MA. Brinton JT. Sabel AL. Baseline Functional Mobility in Hospitalized Persons With Anorexia Nervosa: A Retrospective Study of Inpatient Physical Therapy During Medical Stabilization. Journal of Acute Care Physical Therapy. 2017 Jan; 8 (1): 28–39.

14. Fernández-del-Valle M. Larumbe-Zabala E. Villaseñor-Montarroso A. Resistance training enhances muscular performance in patients with anorexia nervosa: a randomized controlled trial. Int J Eat Disord. 2014 Sep; 47(6): 601-9.

15. Fernández-del-Valle M. Larumbe-Zabala E. Graell-Berna M. Perez-Ruiz M. Anthropometric changes in adolescents with anorexia nervosa in response to resistance training. Eat Weight Disord. 2015 Sep; 20(3): 311-7.

16. Klein J. Cook-Cottone C. The effects of yoga on eating disorder symptoms and correlates: a review. Int J Yoga Therap. 2013;(23):41-50.

17. Holmes SR. Gudridge TA. Gaudiani JL. Mehler PS. Dysphagia in severe anorexia nervosa: a case report. Int J Eat Disord. 2012 Apr; 45(3):463-6.

18. Holmes SR. Gudridge TA. Gaudiani JL. Mehler PS. Dysphagia in severe anorexia nervosa and potential therapeutic intervention: a case series. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2012 Jul; 121(7):449-56.

19. Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Contribuciones de las ciencias psicosociales. En: Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Kaplan & Sadock. Sinopsis de Psiquiatría. 11ª Ed. Barcelona, España. Wolters Kluwer; 2015. p. 93-123.

  1. Lucas Docampo

    Es fascinante que os hayáis acordado de mencionar a prácticamente todos los profesionales del ámbito sanitario excepto del único imprescindible para la gestión y el tratamiento eficaz en todos los casos de anorexia nerviosa: el Psicólogo Clínico o General Sanitario.

    Por otra parte, considero la figura del psiquiatra totalmente contraproducente en los casos de TCAs, ya que se limita al uso de fármacos antipiscoticos para fomentar la ganancia de peso y aumentar artificialmente el estado de ánimo mediante el uso de ISRS, ambos tratamientos sin ninguna base teórica ni fundamento científico, cuando menos en trastornos de la conducta alimentaria.

  2. Alexandra Carretero

    Lucas tienes toda la razón.
    Soy Alex, he escrito yo el artículo, y ha sido un error mío, ya que en el original por supuesto que lo incluí, de hecho mi tfg es sobre esto. Yo tuve anorexia y el psicólogo es una de las personas más importantes.
    Ha sido fallo mío al pasarlo al blog.

  3. Alexandra Carretero

    Muchas gracias por comentarlo.
    Se va a modificar hoy mismo

Dejar una respuesta