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AUTOR: MIGUEL ÁNGEL

PSOAS-ILÍACO: DOLORES MÁS COMUNES QUE PROVOCA

Breve repaso al psoas-iliaco ya tratado en artículos anteriores:

1. El psoas-iliaco, dolor de ingle, localización y motivos.

2. El psoas-iliaco: Anatomía, acción muscular y biomecánica.

3. Cómo entrenar el psoas-iliaco específicamente.

RELACIÓN CON LA OSTEOPATÍA DE PUBIS O PUBALGIA

El dolor crónico de la ingle (pubalgia atlética) es un problema común en deportes como fútbol, hockey, cricket, béisbol y atletismo. Múltiples patologías coexistentes están a menudo presentes que, comúnmente, incluyen deficiencia de la pared del canal inguinal posterior, conjunto Tendinopatía, Tendinopatía de aductores, pubis de osteitis y atrapamiento del nervio periférico [27].

La mayoría de estudios coinciden en que la hernia atlética o pubalgia en deportes debe considerarse como el resultado de la inestabilidad funcional de la pelvis [27].

En una revisión de 2008 se prevé que el tiempo para la vuelta al terreno de juego oscila entre las 4 a 6 semas hasta las 16 totales según gravedad del sujeto[28].

Este dato nos da pistas para comprender que el proceso de recuperación y readaptación es muy variable e irá acorde con las sensaciones de mejora que tengamos a lo largo del proceso.

DOLOR LUMBAR

Irónicamente, el grado de lordosis se basa en el ángulo base sacro y flexores de cadera (incluyendo el psoas-iliaco). Si este se contrae aumentará la inclinación pélvica anterior y, por lo tanto, aumentará la lordosis lumbar [13, 23,40]. Por lo tanto, el psoas-iliaco modificaría la lordosis, tanto directamente mediante el cruce de sus articulaciones, e indirectamente por afectar la postura de la pelvis.

El compromiso del psoas-iliaco en la ejecución de los clásicos ejercicios de abdominales ha sido especialmente estudiado y documentado por muchas fuentes [10,14,23,40]. Algunos autores dividen la acción del psoas en anterior versus posterior según la disposición de fibras. El cuerpo vertebral y disco son las uniones que forman la parte anterior; los accesorios de proceso transversal conforman la parte posterior.

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Infografía 10. Dolor lumbar o en la región púbica.

Mirando el cuerpo desde esta perspectiva se podrían explicar algunos de los efectos aparentemente contradictorios de los psoas mayor en la columna vertebral.

A todo lo expuesto se le denomina como paradoja del psoas, y nos ayuda a resolver gran parte de la controversia sobre el psoas-iliaco. En función de la acción de la acción o punto fijo en el que se mantenga la cadera, el psoas-iliaco ejecuta una acción como flexor de cadera o extensor lumbar (concepto simplificado)[41,42].

De ahí sobreentendemos la importancia de recalcar de nuevo la coordinación y estabilidad en nuestra cadera.

PUNTOS GATILLO MIOFASCIALES (PGM) DEL PSOAS ILÍACO Y EL SÍNDROME DE DOLOR MIOFASCIAL (SDM)

Estudios epidemiológicos han demostrado que, los puntos gatillo miofasciales o PGM son la causa primaria de dolor de un 30% al 85% de los pacientes atendidos por dolor en una Unidad Clínica de Dolor, pacientes atendidos por dolor músculo-esquelético en neurología o pacientes atendidos en una clínica dental por dolor crónico de cabeza y cuello (Kalichman y Vulfsons, 2010)[29].

El dolor de cadera se asocia, frecuentemente, con el músculo psoas ilíaco, así como con su unión miotendinosa, y suele estar provocado por el aumento de la práctica deportiva de la población (Blankerbaker y Tuite, 2008)[30].

El acortamiento del iliopsoas puede causar una alteración postural que sobrecarga los músculos de la espalda y del cuello, perpetuando sus PGM. Los músculos damnificados pueden ser los isquiotibiales, los glúteos, los paravertebrales toracolumbares y los músculos cervicales posteriores(de ahí que nos pueda doler el cuello por culpa de nuestra pubalgia).

LA IMPORTANCIA DEL ESTÍMULO AL PSOAS-ILIACO

El dolor y su posible disfunción, relacionados con el comportamiento patomecánico del aparato locomotor, indican la presencia de importantes cambios anatómicos y neurofisiológicos que involucran también al tejido conectivo [31]. La presencia de los factores originados en la estructura fascial puede desempeñar un papel importante en el proceso fisiopatológico [32].

La fascia representa la estructura unificadora de la dinámica corporal [33,34]. Se manifiesta como un continuo de fibras, sumergidas en la sustancia fundamental, que acompaña las estructuras corporales sin ninguna interrupción o corte.

El síndrome de dolor miofascial (SDM) es una forma común de dolor que afecta a los músculos y a la fascia relacionada con estos, y que está habitualmente asociado a los puntos gatillo miofasciales (PGM) [29].

ESTIMULACIÓN DE LA FASCIA. EXPLICACIÓN FISIPATOLÓGICA

Además de su función estructural, la fascia asume y distribuye los estímulos que el cuerpo recibe: su red de receptores registra impulsos térmicos, químicos, de presión, vibración y movimiento; los envía al sistema nervioso central (SNC), y este genera las acciones correctivas necesarias.

De esta manera, se crea una carga de información unida por el sistema con un fin específico (Pilat & Testa 2009)[35].

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Infografía 11. Sistema fascial.

Una de las importantes características mecánicas del sistema fascial es su construcción fibrosa. En ella destaca la propiedad de acomodarse y alinearse a los requerimientos tensionales intrínsecos e extrínsecos del cuerpo [35,36].

Las anteriores afirmaciones nos pueden hacer entender que el componente fascial de una persona que permanezca muchas horas sentada no será similar al de una persona con mayor actividad mecánica.

Ante un supuesto estímulo tensional (independientemente del origen físico, funcional o químico), en situaciones patológicas la dinámica de los miofibroblastos continúa, a pesar del hecho de que su labor haya finalizado. Siguen contrayéndose y secretando el colágeno en exceso. En consecuencia, se crea una contractura del tejido conectivo, resultante en una cicatriz patológica y un movimiento limitado [35].

Esto supone que la contractura de la matriz está modelada por la dinámica de los miofibroblastos. Su consecuencia es un funcional acortamiento de la red colagenosa. La prolongada actitud de acortamiento facilita la formación de contracturas dentro de la matriz extracelular. Estas contracturas se pueden describir de la siguiente manera: los cambios de la citomecánica celular en uno de los miofibroblastos crean los cambios tensionales en la fibrilla colagenosa ligada al miofibroblasto[36].

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Infografía 12. Relación fascial del psoas-iliaco.

Esta tensión se puede traducir como un PGM localizado en el psoas-iliaco, o como una retracción fascial de toda una cadena o paquete musculo-visceral. Con esto sólo teorizamos sobre el origen y posible repercusión, pero sobre todo incidimos en la importancia del estímulo mecánico y la respuesta que la fascia creará dependiendo del mismo [37].

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