0 Ejercicios de Cadena Cinética Abierta y Cerrada

AUTOR: DANI

FUNCIONALIDAD EN EL DEPORTE Y EN EL ENTRENAMIENTO

LA FUNCIONALIDAD A JUICIO

Este artÍculo es bastante diferente a los que suelo escribir. Mi intención en este caso es realizar una reflexión sobre el concepto de funcionalidad en el deporte y el entrenamiento, que aunque a unos les resultará obvia, otros creo que pueden aprovecharla para redefinir la concepción que tenían de esta, pudiendo en algún caso incluso influir en su forma de entrenar u objetivos.

El origen del propósito surge de una gran cantidad de ocasiones en las que hablando o leyendo a la  gente observo unas ideas acerca de la funcionalidad que resulta muchas veces, como poco, discutibles.

Para entender a qué me refiero, empecemos primero con una simple y clara definición del termino funcionalidad. La funcionalidad podemos definirla como la característica o el conjunto de características que hacen que algo sea práctico, que tenga utilidad. Dicho de otra forma, algo que es útil resulta funcional, y algo que no es útil o práctico, no lo es.

AHONDANDO EN EL QUID

Como mencioné antes, el origen de todo esto son ideas dudosas o discutibles sobre la funcionalidad que han ido llegando a mis oídos o que fui encontrándome por la red. Así que, sin más dilatación, vayamos viendo algunas de ellas para ir esclareciendo y concretando a que me refiero:

Hipertrofia muscular no funcional

Este es un mito bastante extendido sobre la hipertrofia. En muchos lugares vemos dos distinciones, la hipertrofia sarcomérica y la hipertrofia sarcoplasmática. Estas son a veces denominadas hipertrofia funcional e hipertrofia no funcional, lo cual es un error de base.

funcionalidad hipertrofia

La denominación “no funcional” de la hipertrofia sarcoplasmática deriva de la idea de que este tipo de hipertrofia no afecta al elemento contráctil del músculo, las miofibrillas y, por tanto, un aumento de este tipo de hipertrofia no supondría mayor fuerza. Sin embargo, es un término erróneo, pues el sarcoplasma aunque no sea un elemento contráctil contiene elementos necesarios para el funcionamiento muscular, como por ejemplo mitocondrias, enzimas, reservas energéticas, etc. Por tanto, la hipertrofia sarcoplasmática SÍ es funcional, pues tiene sus cometidos y es necesaria para la correcta generación y sustento de la fuerza.

 Nota: La hipertrofia sarcomérica y sarcoplasmática, aunque existen como tal, no hay evidencia de que puedan desarrollarse a niveles distintos entre sí, sino que parecen darse proporcionalmente (tienden a estar en equilibrio) independientemente del tipo de entrenamiento que se realice. Más sobre ello en este articulo: ¿Existe realmente la hipertrofia sarcomérica y sarcoplasmática?

Ejercicios no funcionales

Otra idea es la de los ejercicios no funcionales. Entre estos suele incluirse muchas veces, por ejemplo, los ejercicios de aislamiento. Muchas personas los consideran no funcionales porque son menos efectivos en comparación a los multiarticulares a la hora de mejorar nuestra fuerza. Esto es cierto, pero no por ello carecen de función ni dejan de ser útiles.

Los ejercicios de aislamiento nos pueden ayudar a reforzar zonas que no reciban el suficiente estímulo con los ejercicios primarios, a trabajar con un diferente ángulo de trabajo eliminando debilidades, a disminuir descompensaciones musculares o incluso a darnos una forma de trabajo alternativa cuando por alguna lesión, falta de material o cualquier otro motivo no podamos realizar el entrenamiento que debiésemos. Habrá situaciones en las que sean prescindibles, pero en otras pueden ser de gran ayuda.

Deportes/actividades no funcionales

En esta sección merece especial mención el culturismo, pues comúnmente es tratado como la antítesis de la funcionalidad, de forma algo injusta.

En primer lugar, deberíamos tener en cuenta que una persona que practica culturismo (fitness o musculación, la denominación o variante que prefieran), aunque desarrolle menos fuerza máxima que otro deportista de fuerza (powerlifting, por ejemplo,) tiene un considerable nivel de fuerza máxima y de fuerza resistencia. No solo eso, sino que además la puede desarrollar en una gran cantidad de movimientos y ángulos de trabajo, debido a la alta variedad de ejercicios que suelen realizar.

En segundo lugar, se asocia el culturismo a una persona pesada y torpe, lo cual es un error. Culturistas los hay de todas las tallas y pesos. Perfectamente un practicante de esta disciplina puede andar entre los 70kg u 80kg, pues no todos tienen, quieren o pueden ser un peso pesado de 120kg al estilo Mr.Olympia moderno aunque sea lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en culturismo.

Y en tercer lugar, entramos en la relatividad, un punto clave en todo esto. ¿Es ser funcional lo mismo para mí que para ti? Aunque debería ser obvio que no, pues cada persona tendrá unas ideas, necesidades y un fin distinto, vamos a desarrollar el porqué de forma más ostensible…

Podemos diferenciar 2 tipos de funcionalidad, la específica y la general.

1- Funcionalidad específica: Es aquella con un fin principal, específico. Por ejemplo, un entrenamiento de haltero y las adaptaciones que provoca es totalmente funcional si lo que deseas es mejorar en la halterofilia. De la misma forma que un entrenamiento de carrera y sus adaptaciones son lo más funcional para correr.

La funcionalidad de una actividad física es la mejor posible para ella misma y no tiene por qué serlo para otra distinta; ni correr te hace funcional en la halterofilia ni la halterofilia en correr.

funcionalidad específica

– ¿Qué actividad es más funcional? La que se adapta mejor de cara a mejorar en tus requerimientos o ideales.

– ¿Quién es más funcional, un corredor o un halterófilo? Cada uno lo es en su actividad.

2- Funcionalidad general: La funcionalidad general hace referencia a la capacidad de ser útil o práctico no solo en el deporte que practique dicho deportista sino en otros deportes distintos. Cuanta mayor similitud en sus requerimientos compartan, mayor funcionalidad habrá entre ellos. No solo entre deportes, sino en actividades de la vida cotidiana.

Por ejemplo, el powerlifting puede considerarse notablemente funcional o compatible con el culturismo (y viceversa), pues son de naturaleza similar y comparten ciertas adaptaciones del organismo. También pueden resultar relativamente funcionales para una persona que en su día a día debe cargar o desplazar cargas elevadas por su trabajo u otros motivos.

Por contra, poco funcionales resultarían dichas disciplinas si tu idea es mejorar en la natación o en ciclismo de larga duración, por ejemplo.

 Nota: No hay que confundir el acondicionamiento físico general con cargas (lo cual puede ser útil en cualquier deporte) con la práctica especifica de un deporte de fuerza y su funcionalidad de cara a otros deportes. Es decir, hacer sentadillas puede en un momento dado servir de ayuda a un ciclista de larga duración, pero entrenar específicamente para elevar más y más los kg en sentadillas tiene poca practicidad para ellos y, de hecho, les puede perjudicar porque eso requeriría demasiado enfoque en una disciplina que no es la suya y un ejercicio cuya transferencia tiene sus límites.

La funcionalidad que puede aportar un deporte al día a día no depende solo del tipo de deporte que practiquemos, sino también de las circunstancias que viva esa persona y de qué capacidades tenga por debajo del umbral útil (es decir, por debajo de lo que dicha actividad diaria puede demandar).

funcionalidad fuerza

Para una persona con poca fuerza, lo funcional puede ser practicar cualquier deporte donde se usen resistencias (musculación, power, calistenia, etc), haciendo más sencillas y seguras situaciones que podrían darse como desplazar un mueble o electrodoméstico en casa, elevar unas cajas desde el suelo o descargar el camión de materiales que llega al trabajo, por dar unos ejemplos cualesquiera.

Para un persona con poca resistencia aeróbica le puede resultar funcional, por ejemplo, practicar running, bici o algún tipo de aerobic para así afrontar con menor cansancio y agitación situaciones cotidianas, como pueden ser subir una pendiente o unas escaleras, andar a un ritmo medio-alto para llegar a tiempo a algún lugar, jugar con su hijo sin caer agotado, etc.

CONCLUSIONES

Resumiendo todo ello podríamos destacar los siguientes puntos:

− La hipertrofia “no funcional” no existe como tal, es una denominación poco acertada que da lugar a malinterpretaciones sobre su verdadera utilidad. La hipertrofia es una adaptación del organismo que cumple una función práctica y, además, básica para el funcionamiento muscular.

− Los ejercicios de aislamiento tienen sus utilidades. No siempre ni todos serán necesarios, obviamente, depende del caso y el momento. Pero, es un error creer que no son funcionales.

− La musculación (culturismo, fitness, etc) mejora múltiples capacidades físicas, por lo que puede considerarse funcional aunque popularmente tienda a catalogarse de lo contrario.

− El entrenamiento más funcional para una disciplina o deporte es el propio y específico de esta, por puro concepto.

− Algunos deportes tienen una notable compatibilidad entre sí por ser de la misma naturaleza, por lo que suelen considerarse más funcionales en ese sentido, aunque no por ello son mejores. Eso depende solamente de si quieres o necesitas esa compatibilidad.

− La funcionalidad es relativa a las necesidades e ideas de cada cual. Lo que para uno resulta funcional, para otro puede resultar inadecuado.

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