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Autor: HECTOR

ESTEROIDES ANDROGÉNICOS ANABOLIZANTES: LA REALIDAD

Nota del autor: Dado que el tema que abarca este artículo es sumamente amplio, dividiremos su estructura en dos partes que se publicarán por separado, a fin de amenizar su lectura y facilitar la asimilación de toda la información recogida.

En la primera parte trataremos el efecto real de los esteroides anabolizantes sobre la ganancia de masa muscular y potenciación del rendimiento en fuerza. En el segundo bloque trataremos en profundidad los efectos secundarios y perjuicios asociados al consumo de estos fármacos, tanto a corto como a largo plazo.

PARTE I: EFECTO ERGOGÉNICO REAL DE LOS ESTEROIDES.

1. INTRODUCCIÓN.

Si tuviésemos que elegir entre los temas más polémicos en el ámbito de los deportes de fuerza y musculación, probablemente incluiríamos el consumo de esteroides androgénicos anabolizantes (EAAs en adelante) para mejorar el rendimiento deportivo y potenciar la ganancia de masa muscular.

Muchos individuos tienen asentado su propio concepto sobre los EAAs, formado normalmente a partir de la información difundida a través de los medios de comunicación, foros de internet o historietas de gimnasio que tienden a dar una visión parcial de un tema muy complejo.  Tal vez esta falta de acceso a información objetiva y contrastada sea la razón de que existan dos tendencias de pensamiento frecuentes:

Por un lado, es común observar entre las personas ajenas al mundo de la musculación y la fuerza cierta tendencia a sobredimensionar los riesgos y perjuicios del consumo de EAAs, así como sus efectos potenciadores del rendimiento deportivo y la ganancia de masa muscular.

En el polo opuesto encontraríamos a algunos consumidores de EAAs y aficionados a deportes de fuerza y musculación que tienden a infravalorar los efectos secundarios a corto y largo plazo del consumo de EAAs, así como considerarlos como un mero complemento potenciador de los resultados del trabajo del deportista del cual puede realizarse un consumo seguro.

Si bien ambas posturas parecen tan opuestas como desacertadas, hallar un término medio próximo a la realidad constituye una tarea compleja e implica responder a algunas preguntas fundamentales:

♣ ¿Hasta qué punto son los EAAs efectivos en la ganancia de masa muscular?

♣ ¿Realmente esta ganancia se traduce en una mejoría del rendimiento?

♣ ¿Qué efectos secundarios negativos podemos esperar del consumo de EAAs? ¿Cuáles son transitorios y cuáles irreversibles?

♣ ¿Pueden realmente los EAAs causar enfermedades graves a largo plazo?

La intención de este artículo es dar respuesta a estas preguntas mediante un enfoque objetivo fundamentado en la evidencia científica disponible en la actualidad.

Cualquier juicio de valores referente al consumo de EAAs queda reservado al lector, ya que no forma parte de nuestros objetivos valorar ese aspecto.

2. QUÉ ES UN ESTEROIDE ANDROGÉNICO ANABOLIZANTE: LOS MÁS CONSUMIDOS.

El término “esteroide anabolizante” se popularizó a lo largo de la primera mitad del siglo pasado como referencia al efecto potenciador sobre la retención de nitrógeno registrado en los modelos animales inyectados con andrógenos sintéticos  [1]. En este artículo emplearemos el término EAAs para referirnos a las modificaciones sintéticas de las hormonas sexuales masculinas, concretamente de la testosterona.  En el organismo, este andrógeno es sintetizado de forma natural a partir del colesterol, liberándose en el hombre desde los testículos en concentraciones muy superiores a las registradas en la mujer, que produce una cantidad significativamente menor en los ovarios y la corteza suprarrenal.  Los mecanismos de síntesis, procesamiento metabólico e interacción celular de la testosterona son altamente complejos y no profundizaremos en ellos, pero sí haremos referencia a sus múltiples efectos sobre la célula muscular y otros tejidos asociados a la función sexual.

La testosterona es capaz de actuar de forma directa e indirecta sobre el tejido muscular, activando la síntesis proteica en las células musculares y estimulando la liberación de otras hormonas anabólicas, como la hormona de crecimiento [1]. También se ha referenciado la capacidad de la testosterona para inducir cambios estructurales a nivel del sistema nervioso a través de su interacción con receptores neuronales, modulando la liberación de neurotransmisores y la regulación de la síntesis de proteínas estructurales que pueden tener un importante papel en la prevención de procesos neurodegenerativos y la adaptación de motoneuronas para la mayor producción de fuerza [1,2].

Es importante recalcar que la testosterona,  a través de su conversión en dihidrotestosterona por la enzima 5α-reductasa en otros tejidos,  interviene en otros muchos procesos celulares de gran importancia que determinan la maduración sexual en la pubertad, la virilización externa, la diferenciación sexual, espermatogénesis y regulación de la gonadotropina, por lo que se trata de una hormona con gran nivel de interacción y complejidad. Todo ello explica gran parte de los efectos secundarios derivados de su desregulación, en los cuales profundizaremos en la segunda parte de este artículo, dedicada a los riesgos asociados al consumo de EAAs.

Dado el eminente potencial anabólico de los andrógenos sobre la musculatura esquelética, no parece extraño que el consumo ilícito de  EAAs diseñados para el uso terapéutico haya ganado popularidad en las últimas décadas entre deportistas profesionales y aficionados, especialmente en disciplinas estrechamente vinculadas con la masa muscular y la fuerza, ya sea en busca de una mejoría del rendimiento (powerlifting, halterofilia, rugby…) o con una finalidad meramente estética, como es el caso del culturismo.

A continuación listaremos algunos de los EAAs más consumidos con fines recreativos:

eaa_consumidos

Por lo general, se considera que la acción de los EAAs inyectables es más potente que la de los consumidos por vía oral, debido a que su absorción es más directa y no requieren de una modificación hepática previa a su difusión plasmática.

Cabe destacar que en el uso terapéutico de estos fármacos sobre pacientes con trastornos hormonales por hipogonadismo o estados catabólicos severos se emplean dosis muy inferiores a las que suelen administrarse de forma ilícita para inducir una ganancia de masa muscular en individuos sanos [1]. Del mismo modo, el consumo de EAAs fuera del ámbito clínico no suele realizarse de forma aislada, siendo frecuente el policonsumo con el objetivo de inducir a la acción sinérgica de los fármacos y la potenciación máxima de sus efectos anabólicos sobre la musculatura.

En la actualidad, los EAAs más consumidos son los ésteres de testosterona, a menudo combinados con el estanozolol y la nandrolona, siendo todos ellos inyectables [12].

3. EFECTO REAL DE LOS EAAS SOBRE LA MASA MAGRA Y LA FUERZA.

Si bien el potencial de los EAAs para inducir a una ganancia significativa de peso corporal está sólidamente evidenciado [1, 3-11], resulta complejo determinar con exactitud qué  proporción de dicha ganancia correspondería a masa muscular y hasta qué punto puede verse potenciado el rendimiento del sujeto. Establecer con precisión las variaciones de la composición corporal, ganancias de masa muscular y mejoría del rendimiento atribuíbles puramente al consumo de EAAs constituye una ardua tarea, ya que estas variables son probablemente específicas de cada EAA y dependen en gran medida de la interacción entre factores individuales (experiencia y entrenabilidad del sujeto), factores genéticos, dosis consumida, factores nutricionales y entrenamiento realizado, entre otros [1, 3].

Foster & Housner reportan en sus publicaciones ganancias significativas en la masa magra y fuerza en los sujetos consumidores de EAAs [5], lo cual podría complementarse con datos de otros autores como Hartgens & Kuipers, que hacen referencia a aumentos de fuerza del 5-20% e incrementos de 2 a 5 Kg de masa corporal en los sujetos sometidos a la administración temporal de fármacos EAAs [6].

Kuipers y sus colaboradores sometieron en otro experimento a 5 culturistas a 8 semanas de tratamiento con inyecciones semanales de 100mg de decanoato de nandrolona, observándose una ganancia de peso significativamente superior a los sujetos control, pese a lo cual no se comprobó qué proporción de esta ganancia se correspondía con una ganancia de masa muscular, debido a que el objetivo del estudio era evaluar algunos marcadores plasmáticos relacionados [7].

A continuación analizaremos en mayor profundidad algunas publicaciones más relevantes con el objetivo de poder  llegar a una conclusión fundamentada sobre el potencial real de los EAAs en la ganancia de masa muscular y mejoría del rendimiento en deportes de fuerza.

3.1. Ensayos con Metandrostenolona (Dianabol).

♣ ENSAYO 1: Dianabol sobre sujetos sin experiencia en entrenamiento de pesas.

Un estudio llevado a cabo por Hervey y colaboradores en 1981 investigó los efectos del consumo de Metandrostenolona (Dianabol) sobre el rendimiento y la composición corporal de 11 jóvenes deportistas sin experiencia en el levantamiento de pesas [9]. Todos ellos fueron sometidos a 6 semanas de tratamiento oral con Dianabol (100mg/día) y 6 semanas de tratamiento con placebo, dejándose 6 semanas de descanso entre ambos procedimientos y aleatorizándose el orden de ambas etapas en cada sujeto mediante un protocolo de doble ciego.

Resultados:

Tras la realización de un protocolo de entrenamiento con cargas estandarizado en ambas fases se observó un incremento del rendimiento y la fuerza en todos los sujetos durante ambas etapas (placebo y dianabol), si bien solo en la fase de tratamiento con Dianabol se observaron cambios notables en la composición corporal, peso corporal, perímetros corporales y niveles de K+ corporales (420mmol). Debido a que no existían diferencias significativas en el rendimiento ni en la masa grasa de los sujetos de estudio, se cuestionó hasta qué punto podría deberse la ganancia de peso a la acumulación de fluidos intracelulares a nivel muscular (hipertrofia sarcoplasmática) o a un incremento en la densidad de miofilamentos en el sarcómero (hipertrofia sarcomérica).

Los resultados de este estudio apoyan la teoría de que los EAAs son capaces de inducir una ganancia de masa muscula superior, si bien el progreso en el rendimiento fue similar en los grupos experimental y el placebo, lo cual pone en duda el potencial del Dianabol para inducir a una mejoría del rendimiento significativa en las primeras semanas de entrenamiento de sujetos inexpertos.

♣ ENSAYO 2. Dianabol sobre sujetos experimentados en levantamiento de pesas.

En 1981 los mismos autores repitieron el protocolo anterior, incluyendo algunas variaciones [4]:

– Por un lado, se eligió como sujetos de estudio a 12 deportistas de fuerza experimentados y entrenados, sin antecedentes de consumo de EAAs.

–  Además, se incorporó un análisis in vivo mediante activación de neutrones que permitía medir el nivel de nitrógeno corporal total, parámetro asociado a la masa muscular que no es sensible a la acumulación de fluido intracelular.

Se sometió a los individuos a un entrenamiento con cargas idéntico durante ambas fases que incluía ejercicios básicos como sentadillas y press banca, siguiendo una progresión de la intensidad. Al comienzo y al final de cada etapa de 6 semanas, se tomaron datos del mejor levantamiento de 3 intentos en cada ejercicio y cada deportista, a fin de comparar el progreso individual durante la etapa de placebo y la de tratamiento con Dianabol.

RESULTADOS:

♣ Se observaron diferencias significativas en la ganancia de peso corporal entre las fases de placebo y de Dianabol (en la etapa de placebo incluso de perdieron 1,28Kg de peso corporal de media, frente a una ganancia media de 2.32Kg durante las 6 semanas de Dianabol).

♣ Durante la etapa con EAAs se perdieron 0.81kg de masa grasa y se ganaron 3.13Kg de masa magra. Por el contrario, durante la etapa placebo se perdió mayor cantidad de masa grasa (1,24Kg) y la masa magra apenas experimentó variación.

♣ Se produjo un incremento significativo en la retención de nitrógeno con Dianabol (217g de diferencia respecto al placebo), lo cual puede considerarse como un indicador de ganancia de tejido muscular.

♣ La progresión en levantamientos de fuerza de los sujetos de estudio fue claramente superior durante las 6 semanas de tratamiento con Dianabol, registrándose una diferencia de 8.1 Kg en la fuerza del brazo y de 85.2 Kg en la de la pierna entre las mejores marcas del final de ambas etapas (placebo y Dianabol).

Los resultados quedan recogidos a continuación:

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Los datos numéricos hacen referencia a la variación de dicho parámetro a lo largo de cada etapa (Etapa placebo Vs Etapa Dianabol), quedando recalcado en negrita el valor neto resultante de la diferencia entre ambas progresiones.

Pese a estos resultados, los autores no se aventuraron a afirmar que la ganancia de peso y masa magra se correspondía totalmente con una hipertrofia sarcomérica por incremento en la densidad de miofilamentos, ya que parecía probable que la ganancia de tamaño y masa magra se correspondiese en gran parte a una acumulación de fluido intracelular a nivel muscular, algo característico del proceso de hipertrofia sarcolpásmica, como podemos ver en esta imagen.

aa_imagen

Unificando los resultados de este estudio, parece claro el potencial de la Metandrostenolona (Dianabol) para inducir una mayor ganancia de masa magra en sujetos entrenados en un período de tiempo de 6 semanas (+3.17Kg respecto al placebo), así como una mejoría notable del rendimiento en fuerza (+8.1Kg en brazo, +85.2Kg en pierna respecto al placebo). Recordemos que la toma de placebo y fármaco se realizó sobre los mismos sujetos en dos fases independientes separadas en el tiempo.

3.2. Ensayos con enantato de testosterona:

♣ ENSAYO 1. EFECTOS DEL ENANTATO DE TESTOSTERONA EN INDIVIDUOS SEDENTARIOS Y EN COMBINACIÓN CON ENTRENAMIENTO DE FUERZA.

Tal vez uno de los protocolos de estudio con EAAs más popularizados por sus sorprendentes resultados sea el desarrollado por Shalender Bashin y colaboradores en 1996 [3].

El objetivo de estudio fue determinar hasta qué punto la administración exógena de enantato de testosterona (el EAA más consumido con fines recreativos) puede inducir a una ganancia de masa magra y mejoría del rendimiento en levantamientos de fuerza por sí  misma y estudiar su interacción con un entrenamiento de pesas complementario.

Para poder discernir qué proporción de las ganancias de músculo y fuerza de un deportista que consume EAA son debidos a la acción del fármaco y cuáles pueden asociarse al entrenamiento, nutrición y otros factores, se decidió dividir una muestra de 40 hombres de entre 19 y 40 años con experiencia en levantamiento de pesas en 4 grupos:

1. Un grupo placebo sin ejercicio: Formado por 10 sujetos que recibirían dosis placebo de tratamiento y llevarían una vida sedentaria.

2. Un grupo placebo con ejercicio: Formado por 10 sujetos que recibirían dosis de placebo y realizarían un entrenamiento con cargas prediseñado.

3. Un grupo experimental sin ejercicio: Formado por 10 sujetos que recibirían dosis reales de enantato de testosterona y llevarían una vida sedentaria.

4. Un grupo experimental con ejercicio: Formado por 10 sujetos que recibirían dosis de enantato de testosterona y realizarían un entrenamiento con cargas prediseñado, idéntico al del grupo control.

El tratamiento experimental consistiría en 10 dosis semanales intramusculares de 600mg de enantato de testosterona, una dosis 6 veces superior a la empleada en tratamiento de hipogonadismo masculino, la cual simula el protocolo de consumo propio de muchos consumidores recreativos.

La dieta seguida por todos los participantes del estudio durante el desarrollo del procedimiento fue idéntica, constituida por 36Kcal por Kg de peso corporal, 1.5g de proteína por Kg y las cantidades diarias recomendadas de micronutrientes.

El entrenamiento llevado a cabo por el grupo de ejercicio consistió en 3 días semanales no consecutivos de realización de un circuito de levantamiento de pesas de alta intensidad (90% RM), baja intensidad (70% RM) e intensidad media (80%RM), realizándose uno cada día y trabajando siempre con 4 series de 6 repeticiones por ejercicio. Pasadas 5 semanas del comienzo del entrenamiento, se incrementó la carga de los levantamientos a todos los participantes y se incluyó una serie más en cada ejercicio.

Las mediciones del tamaño muscular y área de sección transversal (CSA) se realizaron mediante técnicas de resonancia magnética por imagen (MRI). La estimación de la masa magra se realizó a partir de los resultados obtenidos con técnicas de hidrodensitometría y el progreso en fuerza mediante la toma de marcas de 1RM en press banca y sentadilla. Todas las mediciones se realizaron al comienzo y al final de las 10 semanas de experimento.

RESULTADOS:

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♣ Grupo placebo sin ejercicio: No experimentó ganancias de peso corporal, cambios en masa magra, masa grasa ni en el área de sección transversal muscular. Tampoco hubo diferencia signiticativa en la fuerza.

♣ Grupo placebo con ejercicio: Los sujetos experimentaron una ganancia de peso total de 0.9Kg y una ganancia de masa magra de 1.9Kg. El CSA del tríceps y cuádriceps aumentó, así como la fuerza en sus levantamientos (10Kg en press banca y 25Kg en sentadilla).

♣ Grupo experimental sin ejercicio: Los sujetos de estudio que recibieron enantato de testosterona y no realizaron ejercicio experimentaron una ganancia de peso corporal de 3,5Kg, de los cuales 3,1Kg fueron masa magra. Las mediciones del CSA de cuádriceps y tríceps mostraron un incremento de 6 y 4cm, respectivamente. La fuerza de estos hombres se vió incrementada significativamente, pese a no haber entrenado: Subieron 9Kg en press banca y 13Kg en sentadilla.

♣ Grupo experimental con ejercicio: Como cabe esperar, este grupo fue el que registró los cambios más significativos. Los sujetos ganaron 6Kg de peso total y 6.1Kg de masa magra. El CSA del tríceps aumentó 5cm y la del cuádriceps 12cm. El progreso del rendimiento fue significativamente superior al registrado en los demás grupos, llegando a incrementarse en 22Kg el 1RM en banca y en 38Kg el 1RM en sentadilla.

A continuación veremos una descripción gráfica de los resultados.

eaa_berman

Algunos de los argumentos más sólidos que han cuestionado la fiabilidad de estos resultados es la utilización de hidrodensitometría para determinar la composición corporal, ya que se trata de una técnica de validez científica relativa, puesto que presupone que las densidades de la masa magra y masa grasa son constantes. Esto supone un error, dado que los lípidos que componen el organismo presentan gran heterogeneidad estructural respecto a los triglicéridos del tejido adiposo subcutáneo. Además, la valoración de la masa magra del sujeto puede verse afectada por variables como su estado de hidratación, por lo que no se considera una técnica tan precisa como otras más modernas, como la absorciometría fotónica dual (DEXA).

Pese a que puede asumirse cierto margen de error en la estimación de la masa magra debido a la validez limitada de las técnicas de medición empleadas, la mejora del rendimiento en los sujetos  sometidos a tratamiento con enantato de testosterona y ejercicio fue significativamente superior a la registrada en el grupo placebo con ejercicio (12Kg de diferencia en 1RM de press banca y 13Kg en 1RM de sentadilla).  Parece coherente atribuir dicho efecto ergogénico sobre la producción de fuerza al consumo de EAAs. Si a ello le añadimos que el progreso en fuerza fue significativo en los sujetos sedentarios sometidos a tratamiento con enantato, pese a no realizar entrenamiento alguno, parece claro que el consumo de EAAs puede incrementar el peso corporal y el rendimiento en deportes de fuerza de forma muy significativa si se combina con entrenamiento, pudiendo hacerlo en menor medida en ausencia de cualquier estímulo de ejercicio.

Cabe destacar que los sujetos experimentales sedentarios aumentaron su peso corporal en 3.5Kg, de los cuales 3.1Kg se registraron como masa magra, correspondiéndose probablemente los 0.4Kg restantes con retención de líquidos.

♣ ENSAYO 2. EFECTOS DE DIFERENTES DOSIS DE ENANTATO SOBRE LA COMPOSICIÓN CORPORAL EN AUSENCIA DE EJERCICIO FÍSICO.

Un estudio más reciente llevado a cabo por Shalender Bhasin y colaboradores en el 2001 resulta ilustrativo a la hora de valorar el potencial del enantato de testosterona a la hora de producir ganancias de masa muscular y fuerza en ausencia de ejercicio físico [11]. El procedimiento consitió en separar una muestra de 61 jóvenes deportistas con experiencia en el levantamiento de pesas y sin antecedentes de consumo de EAAs en 5 grupos que recibirían dosis diferentes de enantato de testosterona intramuscular. De forma complementaria, se administraría a todos los participantes inyecciones de hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) a fin de inhibir la liberación endógena de testosterona y evaluar los efectos de la administración exógena de EAAs.

Se administraron dosis semanales de 25, 50, 125, 300 y 600mg de enantato de testosterona a los respectivos 5 grupos durante un período de 20 semanas, durante el cual todos los participantes se alimentaron con una dieta idéntica de 36Kcal/kg peso y 1.2g proteína/Kg peso.

Todos los participantes se comprometieron a no realizar actividades físicas de ningún tipo durante las 20 semanas de duración del protocolo, ya fuese de moderada o alta intensidad.

RESULTADOS:

Tras 20 semanas de ensayo los participantes experimentaron una ganancia de masa magra y pérdida de grasa proporcional a la dosis recibida de EAA, observándose cambios notables a partir de los 125mg/día (+2.9Kg masa magra y -0.3kg de grasa) y registrándose los niveles máximos en el grupo de 600mg, cuyos integrantes ganaron una media de 8.9Kg de masa magra y perdieron 2Kg de grasa.

Cabe destacar que la evaluación de la composición corporal se realizó mediante hidrodensitometría y DEXA, siendo esta última una técnica precisa que aporta resultados válidos sobre la masa grasa y masa magra del sujeto.

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Resultado de las mediciones de masa magra y masa grasa mediante DEXA a lo largo de las 20 semanas de tratamiento con enantato de testosterona en los 5 grupos.

Si analizamos el progreso en el rendimiento físico en levantamientos de fuerza, veremos que los resultados muestran correlación con la variación en la composición corporal, tal como podemos observar en la siguiente tabla.

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Resultado de las mediciones de 1RM en el ejercicio de prensa de piernas a lo largo de las 20 semanas de tratamiento con enantato de testosterona en los 5 grupos.

Como podemos observar en esta tabla, los participantes del ensayo experimentaron un incremento en su capacidad de producción de fuerza proporcional a la dosis de enantato de testosterona recibida, registrándose en el grupo de dosis superior (600mg) un incremento de 76.5Kg en la prueba de 1RM en prensa de piernas.

Estos resultados ponen en evidencia el potencial del enantato de testosterona, principal EAA consumido en la actualidad con fines recreativos, para producir un incremento significativo de la masa magra (+8.9Kg) reducción de masa grasa (-2Kg) e incremento de la fuerza (+76,6Kg en prensa de pierna 1RM) de forma independiente al estímulo de entrenamiento.

Sin duda la ganancia de masa magra parece desproporcionada para un individuo sedentario, lo cual puede conducir a cuestionarnos si realmente los participantes del estudio respetaron la premisa de no realizar entrenamiento de fuerza durante las 20 semanas de experimento.

4. CONCLUSIONES:

♣ El efecto más referenciado del consumo recreativo de EAAs es su capacidad de producir una ganancia de peso corporal significativa de forma rápida en el individuo. La magnitud de este cambio dependerá en gran medida de su combinación con ejercicio físico, la experiencia en el entrenamiento, el EAA concreto, la dosis consumida y la duración del período de consumo [1, 3-11].

♣ Los EAAs son capaces de producir una ganancia significativa de peso corporal y masa magra que se acompaña de un incremento en la capacidad de producir fuerza y por ende, una mejoría notable en el rendimiento físico en deportes relacionados [5, 4, 7, 3, 11].

♣ El enantato de testosterona es el EAA más consumido con fines recreativos y ha demostrado tener gran potencial para inducir ganancias de masa muscular y reducción del procentaje graso de forma proporcional a la duración de la etapa de consumo y la dosis consumida [3, 11, 12].

♣ Existen publicaciones que ponen en evidencia la capacidad del enantato de testosterona para aumentar el peso corporal, la masa magra y mejorar el rendimiento del individuo sin un estímulo de ejercicio asociado.  El entrenamiento con pesas puede potenciar sus efectos de forma muy significativa [3, 11].

♣ El efecto de los EAAs sobre la composición corporal y el rendimiento es transitorio y se limita a la etapa de consumo [1, 3-11].

Por último, es importante destacar que el consumo de EEAs no es inocuo y puede conllevar efectos secundarios inmediatos, en ocasiones irreversibles, así como perjuicios graves a largo plazo. Este tema se tratará en la segunda parte de este artículo, que sin duda debe consultarse para tener una idea global acertada sobre los EAAs.

Si este artículo te ha aportado conocimientos y lo consideras interesante, no dudes en compartirlo para que más personas puedan acceder a él y esta web siga creciendo.

REFERENCIAS:

1. Essentials of Strength Training and Conditioning 2th Edition. Thomas Baechle and Roger Earle.

2. Biaek, M., Zaremba, P., Borowicz, K. K., & Czuczwar, S. J. (2004). Neuroprotective role of testosterone in the nervous system. Pol. J. Pharmacol,56, 509-518.

3. Bhasin S, Storer TW, Berman N.  et al.  The effects of supraphysiologic doses of testosterone on muscle size and strength in normal men.  N Engl J Med.1996;335:1-7.

4. KNIBBS, G. H. A., & MORGAN, B. (1981). Effects of methandienone on the performance and body composition of men undergoing athletic training. Clinical Science, 60, 4577461.

5 . Foster, Z. J., & Housner, J. A. (2004). Anabolic-androgenic steroids and testosterone precursors: ergogenic aids and sport. Current sports medicine reports, 3(4), 234-241

6. Hartgens, F., & Kuipers, H. (2004). Effects of androgenic-anabolic steroids in athletes. Sports Medicine, 34(8), 513-554.

7. Kuipers, H., Wijnen, J. A., Hartgens, F., & Willems, S. M. (1991). Influence of anabolic steroids on body composition, blood pressure, lipid profile and liver functions in body builders. International journal of sports medicine, 12(4), 413-418.

8. Bahrke, M. S., & Yesalis, C. E. (2004). Abuse of anabolic androgenic steroids and related substances in sport and exercise. Current opinion in pharmacology,4(6), 614-620.

9. Hervey, G. R., Hutchinson, I., Knibbs, A. V., Burkinshaw, L., Jones, P. R. M., Norgan, N. G., & Levell, M. J. (1976). “Anabolic” effects of methandienone in men undergoing athletic training. The Lancet, 308(7988), 699-702.

10. Siff, M. C., & Verkhoshansky, Y. (2000). Superentrenamiento (Vol. 24). Editorial Paidotribo.

11. Bhasin, S., Woodhouse, L., Casaburi, R., Singh, A. B., Bhasin, D., Berman, N., … & Storer, T. W. (2001). Testosterone dose-response relationships in healthy young men. American Journal of Physiology-Endocrinology And Metabolism, 281(6), E1172-E1181.

12. Gårevik, N., Rane, A., Björkhem-Bergman, L., & Ekström, L. (2014). Effects of different doses of testosterone on gonadotropins, 25-hydroxyvitamin D3, and blood lipids in healthy men. Substance abuse and rehabilitation, 5, 121.

  1. 23 abril, 2015

    excelente artículo, de los pocos con información objetiva y bien fundamentada.

  2. 23 abril, 2015

    El artículo me pareció genial, me ha sacado mucha dudas sobre el tema.
    Muchas gracias por compartir esto 😀

  3. 23 abril, 2015

    aumento 38kg a la fuerza de pierna en 10 semanas? PASAME LA JERINGA! na mentira ajajajajajajjajaja

  4. 23 abril, 2015

    Y la segunda parte sobre los efectos?
    Gracias.

  5. 23 abril, 2015

    Si bien espero ansioso la Segunda parte, es bueno recalcar que no es inocuo su uso y que como todo lo que uno hace tiene un costo que hay que conocer para elegir en libertad.
    Muy buen Articulo.

  6. 23 abril, 2015

    Gran artículo, cómo siempre jeje. Es fllipante el experimento con anabólicos en gente sedentaria y que aún así tenga unas mejoras de !rm tan bestiales.
    También podría dar el dato de qué le daban a los que se ofrecian a los experimentos ( lo del placebo no, obvio)

  7. 24 abril, 2015

    Jajaja justo hoy me ofrecieron Anabol en los vestidores del gimnasio, esperando la 2da parte.

  8. 29 abril, 2015

    Pedazo de artículo! Gran trabajo de documentación y mejor exposición. Mis felicitaciones por mi parte, hoy día la información escasea, y si es de calidad, más aún.

  9. 30 abril, 2015

    que tanto se pierden los efectos de lo EAA’S despues de dejar de usarlos pero manteniendo una rutina y alimentacion adecuada ??

  10. 2 mayo, 2015

    Increíble artículo me saco muchas dudas, felicidades, esperando la 2da parte.

  11. 6 mayo, 2015

    Y los precursores de testosterona, hablaras de estos? también son un buen tema

  12. 20 julio, 2015

    Excelente Artículo, disculpa, sabes q tipo de rutina se utiliza, cuando se toma anavar, y por cuanto tiempo es recomendable tomarlo, se tiene q conbinar con algunos otros, para evitar problemas de feminidad? gracias

  13. 21 julio, 2015

    Excelente!!

  14. 20 junio, 2016

    Sinceramente creo que es algo irresponsable publicar este artículo sin la tan importante segunda parte.

    Sabeis perfectamente que en este mundo hay demasiada gente irresponsable buscando atajos. Sé que no sois padres de nadie y se entiende que todo el mundo es mayor de edad y con la cabeza amueblada, pero ya sabemos que eso dista mucho de la realidad.

    Lo dicho, no me parece bien que publiqueis un artículo hablando de los beneficios y el de los peligros lo dejéis para otro día. Debería ir todo junto para que nadie se quede con una cosa y ni lea la otra.

    Es vuestro blog y por tanto hacéis lo que queréis con el. Pero ahí queda mi opinión

  15. 20 junio, 2016

    Ya está publicado, creo que deberías revisar primero.

  16. 20 junio, 2016

    Ok. Explico el porque de mi comentario.

    Hace 12 horas vi en Facebook que compartíais este artículo pero no la tan importante segunda parte.

    Por ello entendí que el artículo lo acababais de publicar y como al terminar la lectura dice los efectos nocivos se tratarán en la segunda parte y varios usuarios preguntaban por la segunds parte pues entendi que aun no se habia publicado.

    Ahora al leer tu respuesta veo que es un artículo del 2015!

    Dicho esto, a modo de sugerencia yo vería más correcto que al volver a compartir este artículo que trata un tema delicado, se comparta también un enlace a la segunda parte. Pero una vez más es solo mi opinión y una sugerencia . Ya que no creo ser el único que lo haya leído pensando que era un artículo nuevo y que la segunda parte ya de publicará

  17. 18 julio, 2016

    es posible que algunas proteínas contengan esteroides, ean manipuladas? .. lo que pasa es que me salieron algunas estrias en el hombro , gane mucha definicion y masa a la vez (entrenando hipertrofia y crossfit)… tomando la nitro whey, recien el ultimo año q empece a tomar mas regularmente aumentaron y logre mejorar notablemente en mi entrenamiento…siempre tomo agua en el entrenamiento 1 litro …eso si sudo mucho…

  18. 18 julio, 2016

    ♣El efecto de los EAAs sobre la composición corporal y el rendimiento es transitorio y se limita a la etapa de consumo…
    osea esos kilos q los tipos ganaron en sus levantamientos fueron solo y exclusivamente durante el periodo de consumo del elantato?

  19. 21 julio, 2016

    Maravilloso! Felicitaciones increíble artículo

2 Trackbacks

  1. […] la primera parte de este doble artículo estudiamos al detalle el efecto real de los EAAs sobre el sistema […]

  2. […] pero no de una manera tan fehaciente en un chico de 22 años. Ello se agravó por el uso de esteroides, sauna, falta de ejercicio cardiovascular, suplementos que contenían DMAA, metilsinefrina y, en […]

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