Ivan alonso

AUTOR: IVÁN ALONSO

EL ÉXITO DE SUFRIR MÁS

Los que seguís el blog y el canal de PowerExplosive desde hace tiempo sabréis que el famoso “NO PAIN, NO GAIN” es algo obsoleto y poco eficiente. Si ya has realizado el trabajo necesario, hacer más no va a ser mejor. Sufrir más no va a ser mejor. Esto es un hecho.

A los que no sepáis de que estoy hablando os recomiendo que antes de continuar leáis este artículo y veáis este vídeo.

A pesar de que sabemos que esto es así, también es un hecho el que la mayoría de personas tienden a pensar que seguir trabajando cuando ya están exhaustos les llevará a conseguir mejores resultados y que las ganancias llegarán sólo si sufren lo suficiente.

Incluso, en ocasiones, aunque seamos completamente conscientes de que hacer más no nos llevará a mejores resultados, preferimos igualmente seguir “machacándonos”, sufrir un poco más, solo porque así nos sentimos mejor.

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO ABANDONAR EL  NO PAIN, NO GAIN?sufrir no pain no gain

Una de las principales razones por las que el “NO PAIN, NO GAIN” está tan extendido es puro marketing, sencillamente es algo que vende. Sin embargo, no podemos obviar el hecho de que muchos de nosotros nos sentimos mejor cuando somos capaces de sufrir y aún así continuar trabajando.

De hecho, quizás sea uno de los mitos más difíciles de romper. Aunque una persona tenga esta idea instaurada y nosotros consigamos convencerle de que seguir trabajando en una sesión de entrenamiento no le llevará a mejorar porque ya está suficientemente fatigado, lo más probable es que la próxima vez que tenga que decidir si continuar entrenando, si prohibirse o no cierto alimento en una dieta, etc. se sentirá mejor si escoge la opción más difícil, la que más le haga sufrir.

Aunque es evidente que ciertos individuos tienden más al sufrimiento y a castigarse a sí mismos que el resto, las investigaciones realizadas en Psicología Social parecen apuntar que esta tendencia es común incluso en personas psicológicamente sanas.

A continuación, veremos dos de las principales razones que podrían explicar por qué nos cuesta tanto abandonar el “NO PAIN, NO GAIN”.

1. “Venga, hoy me salto la dieta, mañana sufro un poco más en el gym y así compenso”

Esta razón tiene un profundo trasfondo cultural y religioso. A lo largo de la historia el sufrimiento ha sido asociado a limpieza y purificación en multitud de culturas. Esto podría llevarnos a interpretar el dolor como mucho más que una mera sensación física que nos indique una lesión o una enfermedad.

sufrir entrenamiento

En un estudio realizado por Comer & Laird (1975), una muestra fue repartida al azar en dos grupos, de los cuales el grupo cuya condición consistía en escribir acerca de un acto poco ético que hubiesen cometido en el pasado (relacionado con marginar socialmente a otras personas) aguantaban más tiempo posteriormente cuando se les pedía que estuviese el máximo tiempo posible con la mano sumergida en agua helada frente al grupo control, que tenía como condición escribir acerca de la última interacción que hubiesen tenido con un amigo.

Por otro lado, dentro del grupo que recordó haber realizado una mala acción, aquellos que sumergieron la mano en agua helada (condición dolorosa) informaron posteriormente que se sentían menos culpables frente a aquellos que sumergieron la mano en agua tibia (condición neutra).

Los autores del estudio llegaron a la conclusión de que el dolor físico mejora el concepto que tenemos de nosotros mismos y, de igual modo, disminuye el miedo a recibir un castigo externo.

Aunque esto sea cierto, obligarnos a sufrir puede no ser la mejor opción. Otras alternativas como intentar corregir los errores o sencillamente aceptarlos e intentar mejorar la próxima vez, pueden ser más eficientes y saludables.

2. “Sencillamente, se supone que tengo que sufrir”

Es curioso, pero en ocasiones las personas eligen sufrir solo porque consideran que sufrir es lo normal, aunque no hayan hecho nada malo.

Bastian, Jetten, and Fasoli (2011) diseñaron una investigación en la que los participantes iban realizando auto-castigos (tales como darse descargas así mismos o comer cosas que les desagradaban) cuya severidad aumentaba progresivamente cuando no realizaban correctamente una tarea. Al final, cuando llegaban a la última tarea con el auto-castigo más severo (incluso tales como comer un gusano) les indicaban que podían escoger no hacerlo. Sin embargo, la gran mayoría de los participantes llevaba a cabo igualmente el castigo, argumentando que era lo que correspondía o que eran lo suficientemente valientes como para asumirlo.

sufrir trabajo

En psicología social hay una teoría, La Teoría del Mundo Justo (Hafer and Sutton, 2016) según la cual las personas tendemos a creer que el mundo se rige por una serie de normas justas y equitativas, de modo que cuando alguien sufre es porque lo merece. Y si me toca sufrir a mí, solo me queda soportarlo. Esta creencia nos reconforta y hace que tendamos a sentirnos más seguros (más trabajo supondrá más recompensa, más estudio me traerá una mejor nota…) pero a veces pensar de este modo puede llevarnos a dejar de realizar esfuerzos para eludir aquellas formas de sufrimiento que son evitables, tal y como sucedió en el experimento.

CONCLUSIÓN

En muchas ocasiones, el mero hecho de comprender que algo está siendo poco eficiente o contraproductivo no es suficiente para que dejemos de hacerlo.

Como hemos visto en el artículo, aunque consigamos que alguien entienda que sufrir más, lejos de hacerle mejorar, puede llevarle incluso a disminuir su rendimiento, aún queda un largo camino para que esta persona cambie su forma de actuar.

Ya sea porque le ayuda a sentirse menos culpable, porque sostenga que se tiene que sufrir si se quieren conseguir los objetivos o, simplemente, porque tenga la firme creencia de que hacerlo así siempre le ha ayudado en el pasado (Lo que en Psicología se conoce como resistencia al cambio), la mayoría de personas siguen aplicando el “NO PAIN, NO GAIN” a la hora de entrenar, al realizar dietas, en su día a día…

¿Y tú? ¿Escoges la opción más dura o la más inteligente?

sufrir

Bibliografía

Basado en el artículo de Juliana Breiners Ph.D. “No Pain, No gain: Why We Punish Ourselves”.

1. Bastian, B., Jetten, J., Fasoli, F. (2011). Cleansing the Soul by Hurting the Flesh: The Guilt-Reducing Effect of Pain. Psychological Science March 2011, 22: 334-335.

2. Comer, R., & Laird, J. D. (1975). Choosing to suffer as a consequence of expecting to suffer: Why do people do it?. Journal of Personality and Social Psychology, 32(1), 92.

3. Hafer, C. L., & Sutton, R. (2016). Belief in a just world. In Handbook of social justice theory and research (pp. 145-160). Springer New York.

  1. 20 julio, 2016

    Excelente, a mi me costado muchísimo abandonar el concepto de No Pain No Gain, sobre todo en la dieta… pero fue el desarrollo de una fobia lo que me ayudó a empezar con el verdadero entrenamiento y dejar a un lado las torturas medievales. Reconozco que perdí mucho tiempo e invertí muchísimo esfuerzo en algo que no era lo más adecuado. Saludos.

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