jon y mario
AUTOR: JON CIAURRI

   

AUTOR: MARIO MUÑOZ LÓPEZ

     

EJERCICIO FÍSICO PARA LA OSTEOPOROSIS

La osteoporosis se define como la pérdida de calcio en el hueso a consecuencia de osteopenia (disminución de calcio en sangre). La falta de calcio en sangre ocasiona que el organismo capte calcio del hueso (almacén de iones calcio y potasio). Se considera una medida relativa, ya que no se habla de osteoporosis hasta que la densidad mineral ósea (DMO) presenta un valor inferior a -2,5 desviaciones estándar del valor medio de la población de mujeres de raza blanca de 20-40 años (OMS).

Aunque generalmente se asocia la principal función del calcio a la formación de tejido óseo, en realidad participa en otras no menos importantes como la correcta coagulación, contractibilidad cardíaca y transmisión neuronal.

osteoporosis salud
La osteoporosis no provoca síntomas ni dolor alguno, por lo que puede pasar desapercibida y suele ser detectada tras una fractura (Cosman et al., 2014). Sin embargo, la pérdida de calcio en el hueso es algo que ocurre de manera natural en los seres humanos, pues a partir de los 25-30 años se pierde alrededor del 0,5-1% anual. Este porcentaje aumenta en mujeres durante la menopausia, pudiendo alcanzar el 2-5% anual.

ESTRUCTURA DEL HUESO

Debemos recordar que, el hueso es una estructura dinámica que está en constante remodelación (ver imagen inferior). Podemos diferenciar dos componentes: la matriz extracelular y las células.

• La matriz extracelular está formada por la matriz inorgánica (calcio, fósforo, sodio, magnesio, agua…) y la matriz orgánica (proteínas y polisacáridos).

• Dentro del conjunto de las células, los osteoblastos y osteocitos se encargan de la formación del tejido óseo mientras que los osteoclastos se encargan de la destrucción.

osteoporosis hueso

¿QUÉ TIPOS DE OSTEOPOROSIS EXISTEN?

osteoporosis tipos
Principalmente se divide en primaria y secundaria. A su vez, la osteoporosis primaria se divide en dos subtipos, idiopática e involutiva.

• La osteoporosis idiopática ocurre en niños y en adultos jóvenes.

• Dentro de la osteoporosis involutiva encontramos la osteoporosis posmenopáusica, que afecta fundamentalmente a mujeres de entre 51 y 75 años de edad, y se caracteriza por una perdida rápida de la densidad ósea. Por otro lado, la osteoporosis senil, se da en personas mayores de 75 años y se caracteriza por una pérdida del hueso trabecular y cortical de forma no acelerada.

Por último, la osteoporosis secundaria es aquella causada por medicamentos u otras enfermedades, como pueden ser desórdenes endocrinos, genéticos etc. (Gonz, Mar, & Molina, 2009).

Por supuesto, no a todos afecta por igual la osteoporosis. Existen ciertos hábitos y factores que pueden hacer disminuir su incidencia o, por el contrario, aumentarla. A continuación, se detallan una serie de factores de riesgo que se asocian a la osteoporosis por (Cosman et al., 2014).

– Deterioro de la función neuromuscular.

– Alteraciones cognitivas (demencia).

– Edad: Menopausia precoz.

– Hábitos: Alcohol, tabaco, café.

– Genética: Raza blanca.

– Historia de fractura.

– Tamaño corporal: delgadez.

– Medicamentos (corticoides, Vit A, heparina, hormonas tiroideas, citotóxicos, sedantes, antiepilépticos, toma continua de vitamina D).

– Triada atleta femenina.

Aunque pueda parecer que los afectados sean grupos muy concretos, la realidad es que a comienzos del S.XXI se produjeron 88.000 fracturas de cadera en hombres y 326.000 en mujeres en Europa, con un coste que superó los 160.000 millones de euros, por lo que el gasto público (que todos aportamos) no es insignificante.

osteoporosis edad
De hecho, otros datos sorprendentes en relación a la incidencia de fracturas relacionadas con la osteoporosis dejan claro la necesidad de una actuación por parte de la sociedad para disminuir en lo posible su progreso:

– Se estima que para el 2050 en Europa se producirán más de 21 millones de fracturas y que, en la Unión Europea, el 25% de los ingresados en traumatología sería por causas de roturas de cadera.

– 1,7 billones de fracturas de cadera en el mundo. En Europa el 21% de las personas que sufren fractura de cadera mueren en los 3 meses siguientes al accidente.

– Cada desviación estándar de un punto en el descenso de la DMO de cadera se asocia con un 45 % más de riesgo de fractura de elevada gravedad en mujeres y hasta del 54 % en hombres.

– En España hay unos 2,5 millones de mujeres que sufren osteoporosis. El 31% de las españolas de 45 a 65 años que acuden al médico tienen osteoporosis.

– Sólo el 10% de las mujeres con osteoporosis reciben tratamiento médico. La fractura de cadera ocupa el 20% de las camas hospitalarias. El gasto en el 2003 fue entre 133 y 157 millones de euros a causa de las fracturas.

A través del siguiente link podréis calcular vuestro riesgo de sufrir una fractura tras rellenar un breve formulario en relación a los factores anteriores.

IMPORTANCIA DEL EJERCICIO. PREVENCIÓN DE OSTEOPOROSIS GRAVE

En el tratamiento y prevención de la osteoporosis la actividad física juega una parte crucial. Esta línea de actuación debe ser complementada con una dieta equilibrada, que asegure un aporte adecuado de calcio y vitamina D, y en caso necesario, añadir tratamiento farmacológico.

Pero, ¿por qué es tan importante la actividad física? Como hemos mencionado antes, el hueso es una estructura dinámica que está en constante evolución. La creación y destrucción del hueso sucede gracias a la mecanotransducción, hecho que transforma la energía mecánica en señales eléctricas y químicas. A mayor estrés mecánico mayor es la activación de los mecanorreceptores que intervienen en la señalización intercelular, que a su vez aumentan el reclutamiento, proliferación y diferenciación celular (Riancho & Delgado-Calle, 2013).

Por este motivo es necesario que nuestro sistema esquelético reciba el estrés mecánico necesario para activar estos mecanismos y tener un balance óseo positivo. La actividad física es una manera excepcional de aumentar estos estímulos, ya que sometemos nuestro cuerpo a diferentes fuerzas que tienen un efecto osteogénico.

Respecto a la evolución del sistema esquelético tenemos que señalar que, la adquisición de masa ósea comienza en el útero y culmina sobre los 40 años, no obstante, el mayor crecimiento se da durante la adolescencia (Lane, 2006). Es más, de acuerdo con (Bass et al., 1998) parece ser que la ganancia de masa ósea que se da en la pre pubertad puede tener un efecto residual y correlacionar con la densidad ósea en la madurez. Por este motivo es vital aumentar la densidad ósea durante este periodo, ya que en la etapa menopaúsica (como se suele creer) ya es demasiado tarde para poder frenar su progreso adecuadamente.

osteoporosis mujer
ESTRÓGENOS, MENOPAUSIA Y OSTEOPOROSIS

Los estrógenos actúan de la siguiente manera en relación al tejido óseo:

– Disminuyen la actividad de los osteoclastos, favorecedores de la ruptura de hueso. Es decir, se degrada menos tejido óseo.

– Aumenta el dintel de calcio al que se libera paratohormona (PTH) = menor liberación calcio al torrente sanguíneo (más “absorción” ósea).

– Favorece la síntesis de calcitriol (metabolito de la vitamina D). Como dato importante hay que recordar que tan sólo el 25-40% del calcio ingerido en dieta se absorbe. El calcitriol y el resto de metabolitos de la vitamina D favorecen la absorción de calcio, por lo que los estrógenos y el ejercicio se deben considerar necesarios para tener una óptima absorción de calcio durante la etapa de crecimiento.

Por eso, al alcanzar la menopausia, con la consecuente disminución de estrógenos, se favorece la pérdida ósea de calcio. Es por ello que se hace especial hincapié en la prevención primaria (etapa pre-patogénica) de la osteoporosis mediante la consecución de un pico de masa ósea (PMO) bastante alto durante la etapa de crecimiento (niñez, adolescencia y juventud temprana).

EL MEJOR TIPO DE EJERCICIO

No todos los tipos de actividad física estimulan el crecimiento óseo de igual manera. El entrenamiento de fuerza o actividades denominadas de impacto, como pueden ser el tenis, squash o vóleibol entre otros, estimulan más el crecimiento óseo que aquellas que tienen un impacto menor como son el ciclismo o la natación (Nichols, Sanborn, & Essery, 2007) y por qué no decirlo, la zumba. Es más, en el estudio realizado por Gomez-Bruton et al., (2016) no encontraron diferencias en la densidad mineral ósea entre niños que practicaban natación y niños sedentarios, sin embargo, los niños que practicaban deportes de impacto tenían una mayor densidad mineral ósea.

osteoporosis densidad
Está comprobado que los ejercicios de fuerza e impacto favorecen el aumento de densidad ósea debido a la activación de osteoblastos (generadores de masa ósea) tras las pequeñas microrroturas ocasionadas durante este tipo de ejercicio.

De acuerdo con Stegen et al. (2005, 2007) dentro del entrenamiento de fuerza en mujeres postmenopáusicas, el entrenamiento de potencia (mayor velocidad de ejecución) resulta ser más osteogénico que el entrenamiento de fuerza en el cual los levantamientos se hacen a una velocidad menor.

osteoporosis cambios densidad
Otra herramienta complementaria, interesante y amena para el tratamiento y prevención de la osteoporosis son las plataformas vibratorias (Beck, 2015). Sin embargo, es necesario cierta precaución al utilizar estás maquinas, siendo necesario y recomendable la supervisión por un profesional cualificado. Igualmente, al realizar actividades de impacto, los huesos y tejidos blandos no están preparados para superar ciertas tensiones y una carga excesiva puede ser igual de contraproducente que el sedentarismo. Como siempre, el progreso y la individualización son prácticamente obligatorios.

Además de la importancia de realizar actividades osteogénicas, resulta también importante mejorar el equilibrio, para así evitar caídas que puedan provocar fracturas. Tanto los ejercicios de fuerza como el trabajo propioceptivo son la mejor manera para incrementar estas cualidades.

CONCLUSIONES

– El hueso es una estructura dinámica que necesita constantes estímulos mecánicos para su creación.

– Los ejercicios de impacto y el entrenamiento de fuerza son una de las mejores maneras para combatir y prevenir la osteoporosis junto con una dieta adecuada.

– Es importante realizar este tipo de actividades en la niñez, pubertad, adolescencia y juventud e incluirlas si se practican deportes de bajo impacto como la natación o el ciclismo.

– Además de ejercicios de impacto y de fuerza el trabajo propioceptivo es importante para evitar caídas que supongan la fractura de un hueso.

– Por último, si padeces de osteoporosis, debido al peligro que supone excederse en la carga tanto si usamos plataformas vibratorias como si realizamos ejercicio de impacto, acude a un profesional del sector.

Fuentes

– Bass, S., Pearce, G., Bradney, M., Hendrich, E., Delmas, P. D., Harding, a, & Seeman, E. (1998). Exercise before puberty may confer residual benefits in bone density in adulthood: studies in active prepubertal and retired female gymnasts. Journal of Bone and Mineral Research : The Official Journal of the American Society for Bone and Mineral Research, 13(3), 500–7. http://doi.org/10.1359/jbmr.1998.13.3.500

– Beck, B. R. (2015). Vibration Therapy to Prevent Bone Loss and Falls: Mechanisms and Efficacy. Current Osteoporosis Reports, 13(6), 381–389. http://doi.org/10.1007/s11914-015-0294-8

– Cosman, F., de Beur, S. J., LeBoff, M. S., Lewiecki, E. M., Tanner, B., Randall, S., & Lindsay, R. (2014). Clinician’s Guide to Prevention and Treatment of Osteoporosis. Osteoporosis International, 25(10), 2359–2381. http://doi.org/10.1007/s00198-014-2794-2

– Gomez-Bruton, A., Montero-Marín, J., González-Agüero, A., García-Campayo, J., Moreno, L. A., Casajús, J. A., & Vicente-Rodríguez, G. (2016). The Effect of Swimming During Childhood and Adolescence on Bone Mineral Density: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Medicine (Auckland, N.Z.), 46(3), 365–79. http://doi.org/10.1007/s40279-015-0427-3

–  Gonz, L. A., Mar, G., & Molina, F. (2009). Epidemiología de la osteoporosis Epidemiology of osteoporosis. Revista Colombiana de Reumatología, 16(1).

– Lane, N. E. (2006). Epidemiology, etiology, and diagnosis of osteoporosis. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 194(2 SUPPL.). http://doi.org/10.1016/j.ajog.2005.08.047

– Nichols, D. L., Sanborn, C. F., & Essery, E. V. (2007). Bone Density and Young Athletic Women. Sports Medicine, 37(11), 1001–1014.

– Riancho, J., & Delgado-Calle, J. (2013). Mecanobiología celular y molecular del tejido óseo. Rev Osteoporos Metab Miner, 5(1), 51–56.

–  Stengel, S. von, Kemmier, W., Pintag, R., Beeskow, C., Weineck, J., Laüber, D., … Engelke, K. (2005). Power training is more effective than strength training for maintaining bone mineral density in postmenopausal women. Journal of Applied Physiology, 99(1), 181–188. http://doi.org/10.1152/japplphysiol.01260.2004.

– Stengel, S. von, Kemmler, W., Kalender, W. a, Engelke, K., & Lauber, D. (2007). Differential effects of strength versus power training on bone mineral density in postmenopausal women: a 2-year longitudinal study. British Journal of Sports Medicine, 41(10), 649–655; discussion 655. http://doi.org/10.1136/bjsm.2006.033480

One Trackback

  1. […] por la edad) [2]. Estos cambios se relacionan con muchas otras patologías y trastornos como la osteoporosis, osteoartritis, dolor de espalda baja, aumento del riesgo de caída, y la discapacidad general en […]

Escribir un comentario

*

Your email address will not be published.

Leer entrada anterior
entrenamiento aeróbico
ENTRENAMIENTO AERÓBICO ALTERNATIVO

AUTOR: DANI ENTRENAMIENTO AERÓBICO ALTERNATIVO La importancia del principio de especificidad es bien sabida en el deporte desde hace más de...

Cerrar