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AUTOR: JOSÉ MARÍA

     

ACESULFAME-K, ¿ADITIVO PERJUDICIAL?

Seguimos analizando los aditivos más polémicos en la ‘sociedad alimentaria’ y que más quebraderos de cabeza traen para los naturistas de la alimentación. Como dije en el artículo de la Tartracina (Amarillo 5), no estoy ni a favor ni en contra del uso de aditivos sintéticos en la industria alimentaria. Tengo un comportamiento completamente neutral hacia tal fenómeno, y me rijo solo por la evidencia científica –de mayor o menor calidad- que presente dicho aditivo.

Sin duda alguna, los edulcorantes sintéticos son el tipo de aditivo más polémico. Desde hace algunas décadas, su uso en la industria alimentaria ya es algo prácticamente normal. La polémica frente a los edulcorantes artificiales tiene lugar, tanto por la ciencia como por experiencias personales, efectos perjudiciales para la salud (tales como cáncer –efectos extremos-) o, simplemente, malas digestiones después de su consumo. No se puede negar que aunque las autoridades alimentarias y de la salud expongan que sus dosis propuestas no deben de producir ningún efecto perjudicial, tampoco podemos controlar qué cantidad de edulcorantes tomamos al día. Si para una persona puede llegar a ser difícil cuantificar cantidades diarias de macronutrientes, imagínense cómo podría calcular qué cantidades de edulcorantes o demás aditivos consume en un día. ¡Imposible¡.

Los edulcorantes artificiales los consumimos día tras día en alimentos habituales como:

• Chicles.

• Refrescos light o zero, como bebidas carbonatadas o las famosas bebidas Bolero.

• Zumos y néctares edulcorados sin azúcar.

• Yogures y demás lácteos edulcorados sin azúcar.

• Suplementos deportivos: whey protein, BCAAs, pre-workouts, glutaminas, harinas de avena…

• Postres.

• Fármacos.

• Edulcorantes como sacarina o aspartamo echados en café o té.

• Alimentos light como mermeladas light, galletas light…

La lista no para. Se abusa claramente de los edulcorantes, pero como nadie puede cuantificar qué cantidades consume al día de cada edulcorante, espero que el lector entienda que este artículo estará escrito en base al consumo recomendado o IDA (Ingesta Diaria Aceptable), creado por autoridades oficiales alimentarias. Obviamente, un consumo mayor de dichas ingestas no sabemos cómo afectaría, pero solo el tiempo –a través de estudios- lo dirá.

Analicemos profundamente el Acesulfame-K o Acesulfamo Potásico (E950), uno de los edulcorantes más empleados hoy día por la industria alimentaria.

acesulfame_alimentos
Características generales

El acesulfamo potásico es un edulcorante artificial descubierto en 1967 y denominado internacionalmente con el código E950. Es un aditivo muy utilizado en alimentos con sabor dulce.

acesulfame_cadena
Presenta las siguientes características:

• Es 200 veces más dulce que la sacarosa (azúcar de mesa). Otros autores no creen que sea tan dulce, y ponen un número de entre 150 a 200.

• No se metaboliza en el organismo, es decir, no se acumula y se excreta por los riñones.

• Es un aditivo con características muy estables, soportando temperaturas elevadas producidas durante el procesado de los alimentos.

• Posee buena solubilidad en agua.

• Se encuentra en alimentos que consumimos habitualmente, tales como refrescos, zumos y néctares, chicles, postres, suplementos deportivos, fármacos, edulcorantes de mesa

• Está autorizado en más de cien países, como Estados Unidos, España, Alemania, Francia o Inglaterra (se autorizó en 1983).

• Se comercializa con la marca Sweet One, entre otras.

acesulfame_sweet

Al tener un cierto sabor amargo, el uso del acesulfamo-K siempre ha sido conjuntado con otros edulcorantes como aspartamo, ya que crean sinergia y desaparece el regusto. Aunque, actualmente, las industrias emplean el ferulato de sodio para enmascarar el regusto amargo del acesulfamo-K sin necesidad de compenetrarlo con otros edulcorantes.

Controversias y regulaciones por autoridades

Como casi todos los aditivos sintéticos, no pueden faltar las demonizaciones y conspiraciones. Y ¡ojo¡, muchas veces con fundamento.

La IDA (Ingesta Diaria Aceptable) impuesta sobre el consumo de acesulfame-K difiere en Estados Unidos (por la FDA) y en Europa (por la EFSA). Según la FDA, una ingesta diaria aceptable sería de 15 mg por kg de peso corporal, mientras que la Unión Europea, a través de la EFSA, es un poco más conservadora, y recomienda una IDA de 9 mg por kg de peso corporal.

Hay pocos estudios realizados sobre la seguridad del consumo de acesulfamo potásico, como con casi todos los edulcorantes artificiales. Esta es una de las mayores críticas que se le da a este edulcorante, y es que muchos piensan que sentar cátedra, por mucho que sean FDA, EFSA u OMS, es demasiado atrevido para tan poca información existente

En “Toxicity Studies of Acesulfame Potassium in FVB/N-TgN Led (Tg.AC) Hemizygous Mice and Carcinogenicity Studies of Acesulfame Potassium in B6.129-Trp53 (N5) Haploinsufficient Mice (Feed Studies)”, analizando la posible relación carcinogénica –en ratas- del consumo de acesulfamo-K, no se encontraron evidencias de tal relación.

También se ha relacionado mucho su consumo con un efecto insulinogénico. ¿Es esto cierto? Según las autoridades, es un edulcorante totalmente válido para diabéticos y que no aumenta la secreción de insulina. Sin embargo, en “Stimulation of insulin release from isolated rat islets by Acesulfame K (in vitro experiments)”, vemos que potencia la liberación de insulina inducida por la glucosa. Y en “The effect of acesulfame K on insulin secretion in the rat (studies in vivo)”, más de lo mismo, aunque para el estudio se usaron cantidades altísimas.

Sinceramente, no creo que esto suponga un problema, y más sabiendo que el uso de acesulfamo-K está disminuyendo con la adición de otros edulcorantes como sucralosa, polialcoholes o stevia.

¿Y qué dicen las autoridades?

La evaluación por parte de FAO/OMS se llevó a cabo a través de JECFA (que eran especificaciones sobre aditivos alimentarios). En 1990 se publicó la revisión.

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) la realizó en 2000, llamada “Re-evaluation of acesulfame K with reference to the previous SCF opinion of 1991”.

La FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos) de EEUU, en 2003, y actualizado en 2015. Aquí. Le proporcionó un “uso seguro”.

Conclusiones

• Es un edulcorante artificial 200 veces más dulce que el azúcar.

• No tiende a acumularse en el organismo, se excreta.

• Está incluido en la nueva lista de aditivos autorizados de la Unión Europea.

• Se encuentra en multitud de alimentos como: refrescos, chicles, postres, zumos, alimentos light…

• Ha sido evaluado positivamente por autoridades oficiales como EFSA, FDA o FAO/OMS.

• Existen muy pocos estudios de calidad para conocer realmente su peligrosidad.

  1. 15 octubre, 2015

    Soy estudiante de quimica ademas de ser instructor de musculacion y es muy bueno tu articulo saludos .

One Trackback

  1. […] Al igual que el acesulfamo, la sacarina posee un regusto amargo, por ello se combina con otros edulcorantes (como ciclamato o […]

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